A Cora Páez de Topel Capriles

A Cora Páez de Topel Capriles
A Cora Páez de Topel Capriles, gran amiga de Aziz Muci-Mendoza, él le recordaba al compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach, protagonista de la película franco-italiana "Muerte en Venecia" (título original: Morte a Venezia) realizada en 1971 y dirigida por Luchino Visconti. Adaptación de la novela corta del mismo nombre del escritor alemán Thomas Mann.Se trata de una disquisición estético-filosófica sobre la pérdida de la juventud y la vida, encarnadas en el personaje de Tadzio, y el final de una era representada en la figura del protagonista.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

En estos días aquejada de la Chikungunya he sentido una inmensa nostalgia...Recuerdo cuando junto a Aziz y María Luisa Marcollini de Hurtado íbamos a los "Martes Selectos" del Cine "La Viña"...Siempre identifiqué a mi realizador predilecto: Luchino Visconti con Aziz...el que yo conocí y traté escasos 4 ó 5 años...Su exquisito gusto y la atmósfera de la sala de la hoy derrumbada casa de los Muci-Mendoza en Camoruco Viejo donde tantas tardes compartí con él y Doña "Panchita" tenía ese encanto de los decorados de las películas del realizador italiano...Alfonso Molina al publicar esta nota en su blog desde Bogotá, donde ahora reside, me permite escribir esta entrada...y compartirla.

Ideas de Babel

Confidencias HUÉSPEDES INESPERADOS, por Jacobo Penzo

Confidencias 1Sinopsis: Un profesor norteamericano jubilado lleva una vida solitaria en su lujoso palacio de Roma. Tiene un enfrentamiento con una vulgar marquesa italiana y sus acompañantes: su amante, su hija y el novio de ésta. El profesor se ve obligado a alquilarles el apartamento del ático del palacio. Su sosegada vida se verá entonces perturbada por las maquinaciones de sus inquilinos.
Comentario de Jacobo Penzo: En esta obra, la penúltima que realizó. Visconti habla con serena emoción de un personaje que intenta disfrutar de sus últimos días en serena paz y alejado del mundo. Ese intento de plácida reclusión va a ser perturbado por la irrupción de una familia disfuncional y frívola, a la que se ha sumado un personaje singular y misterioso que encarna Helmut Berger en una de sus mejores interpretaciones.
La paulatina destrucción del apacible universo del profesor, a quién Burt Lancaster aporta su sólido carisma, se mezcla con los contradictorios sentimientos que invaden al personaje al encontrarse con el indudable encanto de Lietta, la zalamera hija de la familia, y la imperceptible trampa afectiva que arma una Silvana Mangano quien, como industriosa araña, teje la intrincada red sentimental en la cual va a caer el desprevenido profesor sin apenas darse cuenta.
Pero el personaje más complejo, el que domina desde el centro de la acción la progresiva subversión del tranquilo devenir del mundo de Lancaster es, sin duda, Konrad, el personaje que encarna Helmut Berger, quién diseña un fascinante camaleón emocional, un delincuente, un conocedor de arte, un violento amante, un chulo y un aprovechador, pero también un criatura vulnerable que tocará fibras muy sensibles de la afectividad del profesor.
Tan poderoso es el dominio de Berger sobre los demás, que podemos ver nítidamente  la manera, insidiosa, medida, oblicua a través de la cual va horadando la pétrea fortaleza tras la que se ha ocultado el personaje de Lancaster. Con ello logra finalmente provocar en el profesor el remordimiento por la pérdida del hijo que jamás tuvo. Oportunidad ofrecida por los demás personajes en un momento de la cena final, en la que piden al profesor que “adopte” a Konrad y que prefigura el trágico fin del personaje.
La breve historia que cuenta Lancaster al final del film, sobre el extraño inquilino que un día desaparece para regresar de nuevo, y que no es más que le prefiguración del final de la vida, es también Berger mismo quien da la estocada final al dejar una nota en que se declara hijo del profesor. El hijo que no pudo o no quiso tener y que se ha ido para siempre, como muy pronto se irá también el anciano personaje.
Visconti fue hasta el final, como dijo alguna vez Fellini, “un príncipe, un guerrero…” y en esta obra casi postrera sentimos su capacidad de mostrarnos el final de una vida con fuerza singular. Una vida que contrasta con la compleja realidad del mundo contemporáneo, tan bien representado en ese cínico y a la vez fraterno buscavidas que con singular genio interpreta Helmut Berger.
Confidencias se presenta el 18 de octubre en los Sábados Selectos del Cinecelarg3 a las 3:00 pm. Entrada libre.
CONFIDENCIAS (Gruppo di famiglia in un interno) Italia, 1974, 120 minutos. Director: Luchino Visconti. Guión: Suso Cecchi D’Amico, Enrico Medioli, Luchino Visconti. Música: Franco Mannino. Fotografía: Pasqualino De Santis. Reparto: Burt Lancaster, Silvana Mangano, Helmut Berger, Claudia Marsani, Stefano Patrizi, Elvira Cortese, Dominique Sanda, Claudia Cardinale. Productora: Coproducción Italia-Francia; Rusconi Films / Gaumont International. Premios: David di Donatello: Mejor película y actor extranjero (Burt Lancaster). Festival de Valladolid – Seminci: Espiga de Oro: Mejor película.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada