A Cora Páez de Topel Capriles

A Cora Páez de Topel Capriles
A Cora Páez de Topel Capriles, gran amiga de Aziz Muci-Mendoza, él le recordaba al compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach, protagonista de la película franco-italiana "Muerte en Venecia" (título original: Morte a Venezia) realizada en 1971 y dirigida por Luchino Visconti. Adaptación de la novela corta del mismo nombre del escritor alemán Thomas Mann.Se trata de una disquisición estético-filosófica sobre la pérdida de la juventud y la vida, encarnadas en el personaje de Tadzio, y el final de una era representada en la figura del protagonista.

jueves, 7 de febrero de 2013

Aziz Muci-Mendoza...Descansa en paz...


Decía el famoso psiquiatra Erik Homberger Erikson o Erik Erikson (15 de junio de 1902 en Fráncfort del Meno,Alemania — 12 de mayo de 1994 en Harwich, Cabo CodMassachusettsEstados Unidos), psicoanalista estadounidense de origen alemán, que entre los años 40 y 60 de nuestra vida, la tarea fundamental del ser humano  es lograr un equilibrio apropiado entre la productividad y el estancamiento. 
 Conocí a Aziz Muci Mendoza justamente a los 42 años de vida cuando estaba con grandes deseos de finalizarla, descuidado pero hermoso
, encerrado en la hermosa sala de su casa valenciana con la colección de pintura y adminículos que tanto le gustaban, justamente cuando por múltiples razones la productividad que en esa etapa de la vida es una extensión del amor hacia el futuro, se le había cercenado de raíz...Esa productividad que tiene que ver con una preocupación sobre la siguiente generación y todas las demás futuras: teniendo y criando los hijos, la enseñanza, la escritura, la inventiva, las ciencias y las artes, ninguna de las cuales practicaba primero por no tener el hijo cerca, no velar por él y no disponer de un trabajo a pesar de su inmenso talento y creatividad, ya que su encierro era una realidad buscada en una sociedad tan patética como la valenciana, a la cual pertenecía pero odiaba en su mediocridad, por eso siento que entre 1976 al 86 el activismo social que tuvo en el Ateneo apoyando a su amiga Cora Páez, ejerciendo el mecenazgo al teatro, al periodsta de color que le pedía apoyo y la ayuda a los jóvenes artistas o escritores llaneros a través de premios que estimularan al joven a seguir adelante, sustituían esa tarea de productividad. En definitiva, Aziz con su ayuda a los otros  llenaba esa “vieja necesidad de ser necesitado”. 

Su encierro entre esas cuatro paredes de marfil es una forma de violencia contra si mismo como lo diría George Steiner, que uno sentía en su soledad y tristeza, lo que para Erikson es el estancamiento,  la “auto-absorción”; cuidar de nadie, que en el caso de Aziz partía del abandono de si mismo, un gran intelecto y creatividad que no se pueden permitir nada de tiempo para sí mismo, para relajarse, descansar y crear, aunque al hablar sus manos tejían mundos de inmensa plasticidad...para al final preguntarse “¿Qué estoy haciendo aquí?”...Y ahi surgía su religiosidad llena de estampitas y manto a la Virgen del Socorro... en una ciudad que tampoco ofertaba nada a un hombre como él...
Me alegra haber llenado su vida de proyectos y actividades que concluimos, que le entusiasmaron y sobre todo le hacían reír, como dicen por ahi "a mandíbula batiente"...Después a escribir un libro de historia asombroso, de una imaginación y belleza notables en el uso del lenguaje porque era SU HISTORIA sobre una sociedad que conocía al detalle y entre la cual se sentía "un paria" a pesar de su fortuna y talento, en un último acto de desvelamiento o de suprema venganza, expresando realidades a través de un proceso semejante a la restauración de uno de los cuadros que tanto amaba y asi página tras página iba despojando a la tela, que era su vida, de sus experiencias no gratas en Valencia a la que nunca había pensado volver si no es por el accidente que lo obliga a retornar a enterrarse en el agujero negro que la ciudad y su sociedad representaban...Como James Joyce ese ejercicio narrativo no fue trivial cuando exploraba las minucias de las rutinas cotidianas, conducidas por los pasillos de la historia...Cada párrafo era una de las diferentes capas de mugre, de barniz y pintura que ocultan otras pinturas, hasta que por fin reaparece la figura auténtica o al menos la que más se parece a la verdad, la que era válida para él después de tanto haber observado con su agudizado ojo de artista.
 Aziz murió a los 56 años, entrando en la delicada adultez  o madurez, cuando la tarea primordial es lograr una integridad con un mínimo de desesperanza, pero él se había adelantado a ella pues ya había establecido un distanciamiento social, desde un sentimiento de inutilidad producto de un sentido de inutilidad biológica, debido a que el cuerpo ya no responde como antes; junto a las enfermedades, y los vicios aparecen las preocupaciones relativas a la muerte. Los amigos mueren o lo abandonan; los familiares también y ello contribuye a la aparición de un sentimiento de desesperanza. Como respuesta a esta desesperanza, Aziz en los años que trabajé con él se preocupaba de recordar el pasado, honrando a las figuras que merecían sobrevivir al olvido inclemente a que lo somete la frívola y hedonista sociedad valenciana. La integridad yoica significa llegar a los términos de tu vida, y por tanto, llegar a los términos del final de tu vida. La tendencia mal adaptativa es llamada presunción. Cuando la persona “presume” de una integridad yoica sin afrontar de hecho las dificultades de la senectud, y esa parte si no la compartí ni conocí, porque desde 1986 no lo  volví a ver ni a saber de él, sólo el encuentro casual ya cercano al final en la Sala de Urgencias de La Viña y la visita que recién llegada de Alemania hice a su tumba con Aldo Ramos Araujo y su compadre Luis Herrera Vieira...
Ese es el Aziz Muci Mendoza que conocí y honro...No me importan otras versiones ni comentarios, porque creo que en esos inolvidables años conocí su alma, y eso es lo que trasciende al hombre y sus humanas limitaciones.
Este blog está hecho para que no lo olviden y sepan lo que hizo en algunos años porque amar a un amigo y honrarlo sin esperar nada a cambio es la forma más sencilla de completar y cerrar un círculo y darle libertad al alma para que siga su camino...GRACIAS Aziz por habernos creado una realidad que nos hizo compartir un hermoso momento de nuestras vidas...Hasta pronto...

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