A Cora Páez de Topel Capriles

A Cora Páez de Topel Capriles
A Cora Páez de Topel Capriles, gran amiga de Aziz Muci-Mendoza, él le recordaba al compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach, protagonista de la película franco-italiana "Muerte en Venecia" (título original: Morte a Venezia) realizada en 1971 y dirigida por Luchino Visconti. Adaptación de la novela corta del mismo nombre del escritor alemán Thomas Mann.Se trata de una disquisición estético-filosófica sobre la pérdida de la juventud y la vida, encarnadas en el personaje de Tadzio, y el final de una era representada en la figura del protagonista.

jueves, 19 de diciembre de 2013

De pequeño anhelaba la venida de la Navidad... Era una época muy especial donde hasta el ambiente se hacía fresco y luminoso




Elogio de la Navidad...

Rafael Muci-Mendoza

De pequeño anhelaba la venida de la Navidad... Era una época muy especial
donde hasta el ambiente se hacía fresco y luminoso. En medio de las
limitaciones económicas propias de una familia numerosa, nunca nos faltaba
un estreno, un nacimiento, un petitorio de los juguetes simples de la época
no siempre complacido, las parrandas navideñas que tocaban a la puerta, la
¨Verde clarita¨ improvisándole a los más pequeños de la casa con
acompañamiento de cuatro, furruco y maracas, siempre el abanderado moviendo
su estandarte y el farolero con su luz mortecina de vela fuera del zaguán.
Un palito pa´ los músicos y un donativo introducido en la boca del cuatro...
Éramos felices, como lo fueron después mis hijos; algo que ya no vivieron
mis nietos. La criminalidad acabó con las parrandas y el régimen nos
presenta un Niño Jesús mecanizado y presos políticos que no tendrán su Noche
Buena sino una noche triste sin el afecto de sus queridos, madres y esposas
que llorarán por sus difuntos. Los rojitos disfrutarán sus botines en tanto
el pueblo hace colas. ¡Ah malhaya un desquite...!

Y es que así es la Navidad castrocomunista, una época manipulada, plana,
fría y sin esperanzas, una para recordar y llorar a los silenciados, a los
arrebatados por la violencia, a los despojados de libertad, una alegría
robada por el miedo, una compra inmisericorde de conciencias prenuncio de la
zafra de votos. Ya no estarán más los hijos y los nietos, desperdigados por
las puntas de la Rosa de los Vientos. Este, el que fuera nuestro flamante
país, destrozado para hacernos a todos pobres y chancletúos como los
cubanos, llorará en navidad por los ausentes y quiera el Niño Dios
infundirnos el coraje que creemos no tener, la determinación de nuestros
libertadores y la decisión de ser de nuevo libres...

rafaelmuci@gmail.com

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