A Cora Páez de Topel Capriles

A Cora Páez de Topel Capriles
A Cora Páez de Topel Capriles, gran amiga de Aziz Muci-Mendoza, él le recordaba al compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach, protagonista de la película franco-italiana "Muerte en Venecia" (título original: Morte a Venezia) realizada en 1971 y dirigida por Luchino Visconti. Adaptación de la novela corta del mismo nombre del escritor alemán Thomas Mann.Se trata de una disquisición estético-filosófica sobre la pérdida de la juventud y la vida, encarnadas en el personaje de Tadzio, y el final de una era representada en la figura del protagonista.

domingo, 27 de enero de 2013

Gioachino Rossini. Parte II


Rossini nació en Pésaro, hijo de Giuseppe, apodado "El vivaz", cornista de oficio, y de Anna Guidarini, cantante en los teatros locales. Tocando en la banda municipal a los seis años, Rossini mostró un extraordinario genio musical desde la más temprana edad y estudió música con su padre. Aprendió a tocar la espineta con el vinatero Giuseppe Prinetti; posteriormente estudió con el canónigo Giuseppe Malerbi, en cuya biblioteca leyó las partituras de grandes compositores del pasado. EnBolonia tuvo por primer profesor a Angelo Tesei e ingresó en el prestigioso liceomusical, bajo la tutela del sacerdote Stanislao Mattei, y ganó un premio por unacantata que compuso a los dieciséis años de edad.
Como clavecinista acompañante en teatros, Rossini fue llamado para componer una ópera breve en 1810 y, dado el éxito que logró, siguió componiendo, particularmente en Venecia y en Milán, con éxitos sonados en la mayor parte de los casos (su séptima ópera conquistó La Scala con cincuenta y tres funciones iniciales) y repentinos fracasos, pero afianzándose como el primer compositor de su tiempo, a pesar de no contar siquiera veinticinco años de edad. En esos momentos, Rossini llevó a la perfección musical el género bufo. Tuvo la ventaja de contar, ya en esta primera etapa, con grandes cantantes, en quienes pensaba al momento de desarrollar la melodía de los personajes, considerando las posibilidades de sus voces. Algunos de ellos eran Marietta MarcoliniFilipo Galli y Paolo Rosich.
En 1815 fue contratado por el sagaz empresario Domenico Barbaia para componer en Nápoles para los teatros que administraba él con subvención gubernamental, el Teatro de San Carlos y el Teatro Del Fondo, en donde produjo óperas serias de inmenso valor para las voces más imponentes puesto que en la compañía de Barbaia se encontraban las más grandes luminarias del tiempo como Manuel GarcíaIsabella Colbran (quien sería luego esposa de Rossini), Giovanni Rubini y otros. Mientras tanto, Rossini también recorre Italia, y creó óperas de todos los géneros (serio, semiserio, bufo), cuya influencia fue absoluta para todos los compositores posteriores y aun contemporáneos, y representó las ya creadas, que contenían melodías que se convertían en hitos inmediatos y permanentes.
En 1816 estrenó, en el Teatro Argentina de Roma y con argumento de Cesare Sterbini, una de las más famosas obras del repertorio operístico: El barbero de Sevilla. Basada en la trilogía literaria del barón francés Pierre-Augustin de Beaumarchais, cuya segunda parte,Las bodas de Fígaro, fue musicalizada por W. A. Mozart, fue durante sus primeras representaciones un fracaso. Posteriormente,Giuseppe Verdi y otros compositores la alabarían efusivamente, y alcanzaría una inmensa fama. Previamente puesta en música por el respetado compositor tarantini Giovanni Paisiello, el Barbero, como muchas otras óperas de Rossini, borró del cartel permanentemente las obras de grandes compositores como Nicola Antonio ZingarelliSaverio MercadanteSimon MayrFerdinando Paër, Mosca, Carlo Coccia y el propio Paisiello.

Caricatura de Rossini en la portada de Le Hanneton, 1867. Algunas de las obras de Rossini, conservador por naturaleza pero innovador por sus enormes dimensiones creadoras, sientan las bases delRomanticismo desarrollado por los compositores sucesores
.
En 1823 presentó su última ópera en ItaliaSemíramis, y se trasladó a Francia (desde donde viajaría en 1824 a Londres en una exitosa gira que le produjo reconocimientos extraordinarios y jugosos estipendios); en París compuso una ópera que celebraba la coronación de Carlos X de Francia, y también su última ópera bufa, además de reelaborar otras dos obras italianas, y en 1829 Guillermo Tell, que supuso su definitiva consagración.
Curiosamente, ésta sería su última ópera, aun cuando le quedaban cuatro decenas de años de vida por delante. Sigue siendo un misterio por qué dejó Rossini de componer óperas trasGuillermo Tell; son muchas las teorías que tratan de dar respuesta a este interrogante, desde el hastío hasta la falta de necesidad, dada la riqueza que ya había acumulado, pasando por abundantes dificultades de salud (gonorrea y ciclos maníaco-depresivos), o quizá porque las circunstancias políticas así lo determinaron. Sin embargo, aunque no volvió a componer otra ópera, no abandonó el mundo musical, y se hizo cargo de la dirección delThéâtre-Italien y del Liceo de Bolonia y siguió componiendo muchísimas obras breves (sin dejar a un lado su otra gran pasión, la gastronomía), así como varias obras religiosas y profanas notabilísimas.
Había contraído nupcias con la cantante española Isabella Colbran en Castenaso, en 1822, pero se separaron legalmente en 1837, y entonces él se fue a vivir con Olympe Pélissier, con quien se casó en 1846, una vez que murió Isabella en 1845. Durante su vida, Rossini recibió las condecoraciones más importantes de Francia e Italia y un gran reconocimiento por parte de sus colegas de profesión; así, tras la entrevista que Rossini y Richard Wagnertuvieron en 1860, el último declaró que, de todos los compositores que había conocido en París, el único verdaderamente grande era Rossini, a quien veía muy serio y sencillo, pero mal comprendido por el público.
Rossini falleció en Passy, cerca de París, en 1868. Mientras miles de voces entonaban la plegaria de su Moisés, fue enterrado en el parisino Cementerio del Père-Lachaise. Sus restos fueron trasladados en 1887 a Florencia, donde descansa en la Basílica de la Santa Croce, junto a otras glorias de Italia:Galileo GalileiDante y Miguel Ángel. Dejó un legado monetario realmente considerable, del que destinó fondos para la creación de un asilo para músicos retirados (existente aún hoy) y otras obras de beneficencia. Había sobrevivido a muchos de sus sucesores en el trono de la ópera italiana (Vincenzo BelliniGaetano DonizettiGiacomo Meyerbeer), al tiempo que coincidió con la aparición de Giuseppe Verdi y de Richard Wagner.
Giuseppe Verdi convocó a los mejores compositores italianos a componer una misa de Réquiem en honor del Cisne de Pésaro (forma poética con la que se denomina a Rossini). Dadas las circunstancias políticas adversas, no se estrenó esa obra y Verdi usó su contribución, el Líbera me, en su propio Requiem, dedicado a Alessandro Manzoni. El director Helmuth Rilling ha exhumado y grabado la obra en la actualidad.
Nicoló PaganiniFrederic ChopinMauro GiulianiLouis NiedermayerOttorino Respighi y otros renombrados compositores han creado variaciones, orquestaciones y adaptaciones de múltiples obras rossinianas. Y los afamados tournedos Rossini, así como muchos otros platos de cocina, son designados en honor al célebre compositor, que era un consumado gastrónomo.

El grado de dificultad vocal de las óperas rossinianas es tan extremo que, desde mediados del siglo XIX hasta la década de 1970, muchas de sus obras eran prácticamente imposibles de cantar; ello fue posible con la irrupción de supercantantes tales como Giulietta SimionatoRenato CapecchiFrancisco AraizaRockwell BlakeErnesto PalacioChrist MerrittMarilyn HorneSamuel Ramey y otros, que emulan a los grandes Giovanni Davide,Filipo GalliGeltrude Giorgi-Righetti y Andrea Nozzari, destinatarios originales de las obras.
En la actualidad destacan como tenores especializados en Rossini: Juan Diego Flórez,Gregory KundeWilliam MatteuzziAntonino SiragusaKenneth Tarver y Lawrence Brownlee); como bajos, destacan en el siglo XXSamuel RameyPaolo MontarsoloRuggero RaimondiFernando CorenaJohn Del CarloJustino Díaz y Michele Pertusi, además debarítonos de sobrada solvencia vocal rossiniana, como el veterano Alessandro Corbelli.
La importancia que concedió a la voz femenina sobresale en la cuerda de mezzosoprano, para la que escribió muchos papeles con intrincadas coloraturas, con lo que dio origen a un tipo especial de variante dentro del registro. Aún en vida del compositor, fue adulterado estilísticamente por la imposición de otros patrones del momento y por el deseo de abordar tales personajes por importantes divas cuya tesitura era de soprano. Así, los grandes papeles (Rosina, Angelina, Isabella, Tancredi, etc.), originalmente pensados para mezzosoprano fueron y frecuentemente son interpretados por sopranos ligeras.
Hacia 1925, la mezzosoprano barcelonesa Conchita Supervía retornó a las claves originales, y motivó así el principio de una revalorización histórica, seguida por las italianas Giulietta Simionato y Fiorenza Cossotto.En general su obra fue bien aceptada, sin embargo Beethoven consideraba como "composicion infantil" a la obra de Rossini. Su obra ya en el 1900 era ampliamente desestimada. Las habilidosas arias de sus óperas se habian vuelto durante mucho tiempo instrumentos usados por las sopranos lirico-ligeras para mostrar su virtuosismo, de manera que perdian toda gracia , sentido y estetica. La unica opera que habia perdurado y que aun se representaba era "El barbero de sevilla". Maria Callas tuvo un papel importante en reivindicar la obra de Rossini pues en su intento de renovar y vivificar la ópera, pudo darle a sus operas un talante dramatico, vivaz y sentimental, demostrando asi que incluso el bel canto podia ser tratado con realismo y dramatismo a la vez que elimino con buen gusto las exesivas cadencias y fiorituras y coloraturas innecesarias que deformaban las arias . Gracias a ella se volvieron a representar operas como "Semiramide" , "Il turco en Italia" o "La italiana en Argelia",y hasta el dia de hoy se representan.





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada