A Cora Páez de Topel Capriles

A Cora Páez de Topel Capriles
A Cora Páez de Topel Capriles, gran amiga de Aziz Muci-Mendoza, él le recordaba al compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach, protagonista de la película franco-italiana "Muerte en Venecia" (título original: Morte a Venezia) realizada en 1971 y dirigida por Luchino Visconti. Adaptación de la novela corta del mismo nombre del escritor alemán Thomas Mann.Se trata de una disquisición estético-filosófica sobre la pérdida de la juventud y la vida, encarnadas en el personaje de Tadzio, y el final de una era representada en la figura del protagonista.

domingo, 16 de febrero de 2014

El comunismo carece de sentido de pertenencia, pero sí lo tiene de oportunidad, y para ello se vale del escamoteo y la mentira sistemática, del aniquilamiento de lo propio

Elogio de la pertenencia...

Rafael Muci-Mendoza

Uno de los pilares para destruir el país es arrasar con el sentido de
pertenencia

Ah..., el sentido de pertenencia, ese amor, ese orgullo hacia  el país o el
lugar donde se vive, se estudia, se trabaja o se ejerce una profesión u
oficio; y ese cariño se demuestra enalteciendo y cuidando el lugar,
haciéndolo  mejor para vivir y convivir con otros semejantes; es la
responsabilidad, el compromiso y la confianza  que de forma recíproca
sentimos unos por otros. La privación y la falta de motivación lo corroen y
lo destruyen progresivamente por lo que la persona es presa de la
desesperanza, pérdida de la autoestima con su correlato de desánimo y
desarraigo.

Uno de los pilares para destruir el país es arrasar con el sentido de
pertenencia haciendo mofa de los valores. El talento no es un requisito para
acceder a una ¨universidad¨ bolivariana, esa de un pensamiento único,
tampoco lo es para ser asambleísta ni médico comunitario; por ello, no
existe selección alguna. El intelecto se cultiva con lecturas y experiencias
que conduzcan al crecimiento espiritual e intelectual; la ideología se
impone. Se habla ahora de traer anestesiólogos cubanos a los hospitales
venezolanos; poco importa su curriculum ni que revaliden sus títulos. A los
mismos cirujanos venezolanos tampoco parece importarles quién les dé la
anestesia a sus pacientes. Irremisiblemente, más adelante, terminarán siendo
reemplazados por aquellos, pues todo ha sido finamente calculado para
destruir la medicina venezolana.

El comunismo carece de sentido de pertenencia, pero sí lo tiene de
oportunidad, y para ello se vale del escamoteo y la mentira sistemática, del
aniquilamiento de lo propio. Por ello se destruyeron los hospitales,
aquellos que aún viven en nuestros corazones y que algún día, a la salida
del conticinio y con la aurora de un nuevo día, honrarán de nuevo las
glorias de Vargas y Razetti.

 <mailto:rafaelmuci@gmail.comrafaelmuci@gmail.comrafael@muci.com



Addendum.

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