A Cora Páez de Topel Capriles

A Cora Páez de Topel Capriles
A Cora Páez de Topel Capriles, gran amiga de Aziz Muci-Mendoza, él le recordaba al compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach, protagonista de la película franco-italiana "Muerte en Venecia" (título original: Morte a Venezia) realizada en 1971 y dirigida por Luchino Visconti. Adaptación de la novela corta del mismo nombre del escritor alemán Thomas Mann.Se trata de una disquisición estético-filosófica sobre la pérdida de la juventud y la vida, encarnadas en el personaje de Tadzio, y el final de una era representada en la figura del protagonista.

domingo, 20 de octubre de 2013

Artículos no publicados del Dr. Rafael Muci-Mendoza como homenaje en el blog de su hermano Aziz por motivos de mi viaje a Europa...

Elogio de la ubicuidad...

La revolución bolivariana, toda ineficiencia, vergüenza y corrupción; votación fraudulenta

RAFAEL MUCI-MENDOZA |  EL UNIVERSAL
domingo 20 de octubre de 2013 
Maravilloso don, ese de la ubicuidad... ; esa capacidad de estar o poder encontrarse al mismo tiempo en varios sitios o realizar tareas al unísono en disímiles escenarios a la misma vez; habilidad para nacer en la localización precisa y en el momento exacto dando la impresión de estar en todas partes. Omnipresencia del Ilegítimo en los Chaguaramos, El Valle, la Candelaria, El Palotal del Táchira y la Cúcuta colombiana, todo a un mismo tiempo, en ese acto de parto de los montes, primero reseñado en la Ars Poética de Horacio, nacido en el 65 a.C.: Parturient montes, nascetur ridiculus mus: "parirán los montes; nacerá un ridículo ratón"; y desde luego Samaniego (1745-1801), que, en su breve fábula define cualquier cosa insignificante y ridícula que sucede cuando se esperaba una grande e importante; como tal, la revolución bolivariana, toda ineficiencia, vergüenza y corrupción infinita; votación fraudulenta y presidente nacido en tierra extraña. ¿Existe una Constitución... ?

Como si perros y gatos no bastaran, una vez más es humillado el sagrado recinto del vetusto Hospital Vargas de Caracas, institución militarizada; una banda delincuente penetra en la emergencia prevalida del poder que sólo un régimen transgresor puede otorgar, creando zozobra y terror entre médicos y pacientes muy graves, más que adoloridos por quince años de indiferencia, abusos y tropelías. Nada extraño, delincuentes del mismo pelaje nos gobiernan y hacen del erario público la chica del pueblo, a quien exige favores continuados a cambio de nada. 

"A un panal de rica miel, dos mil pudribolivarianos acudieron, que por golosos murieron presos de patas en él... ", "y perecen en las prisiones del vicio que los domina". Han llegado al colmo de la pudrición y por sus irredentos pecados serán castigados.

rafaelmuci@gmail.com


Elogio del expatriado...

Perros y gatos haciendo vida común con mis enfermos del hospital, muy enfermos...

RAFAEL MUCI-MENDOZA |  EL UNIVERSAL
domingo 13 de octubre de 2013  
Mientras oigo "ExPatria", el lamento-protesta sinfónica para piano y orquesta de nuestra gran pianista Gabriela Montero, mis ojos se anegan con las lágrimas de la pérdida y la vergüenza. Llanto que expresa una profunda pena por la orfandad de mi país, la rabia contenida y la sensación de impotencia ante el caos, la mentira y la destrucción. Mi padre, un inmigrante libanés aventado por la dictadura otomana al llano venezolano, tierra sabedora y sufriente de plagas y estrecheces, pero con todo, pletórica de bondad y esperanza, echó raíces en esa tierra fecunda y dio fructífera cosecha. Nos enseñó patria, honestidad y compromiso. Mis hijos y mis nietos, los hijos y los nietos de otros, expatriados, aventados a otras latitudes por esta miserable dictadura de patria yerma y ayuna de oportunidades y la guadaña de la muerte que artera e incontinente, acecha cada suspiro en el vilo de nuestros días y noches. 

No hay tranquilidad ni solaz en esta realidad nuestra. Perros y gatos haciendo vida común con mis enfermos del hospital, muy enfermos, pero más que enfermos, son sufrientes de abandono infinito mientras maletas con dólares o euros mal habidos surcan los cielos del mundo en manos de antiguos "limpios" con licencia para robar. Son ellos mismos los ladrones, los depredadores, los apátridas... 

Los apagones han llegado a Caracas, las colas se multiplican implorantes, el régimen insensible de faltriqueras embuchadas de bienes mal habidos, prepara el zarpazo final ante la indiferencia de muchos que aún se preguntan... Exultante, el lucero del alba, la estrella resplandeciente de la mañana, traerá buenas nuevas para todos, así lo ha escrito el Buen Jesús, pues Dios escribe derecho sobre renglones torcidos... 

rafaelmuci@gmail.com



Elogio de los 250...

Se anuncia su incorporación a posgrados sin el debido conocimiento, sin formación...

RAFAEL MUCI-MENDOZA |  EL UNIVERSAL
domingo 6 de octubre de 2013  
El doctor Lorenzo Campins y Ballester, médico mallorquín arribó a Venezuela en 1762. Luego de solicitar autorización para ejercer, se ofrece para dictar inicialmente y en forma gratuita clases de medicina. Comienza el 10 de octubre de 1763 en la Universidad de Caracas, creada como Real por el Rey Felipe V el 22 de diciembre de 1721, confirmada como Pontificia por el Papa Inocencio XIII el 18 de diciembre de 1722 y rebautizada como Universidad Central de Venezuela en marzo de 1826. ¡Dos siglos y medio... ! Nuestra medicina no es diletante, arribista ni improvisada. Ha avanzado acorde con los tiempos, llegando a ser reconocida en el ámbito mundial. Por sueldos míseros, nuestros profesores han enseñado con mística y nuestros alumnos se han destacado por su buena formación y humanitarismo.

Chávez destruye la medicina tradicional ignorando sus grandes logros; privilegia la Misión Médica Cubana en la formación de médicos integrales comunitarios para actuar en la atención primaria. Dado el elevado número de graduados se ignora cómo fueron formados y dónde obtuvieron tantos profesores. Priva un criterio insano e improvisado y una visión ideológica alucinada que no toma en cuenta la formación clínica a la cabecera del enfermo, condenándola así a la oscurana. Faltosos, se les desvía hacia hospitales públicos y ahora se anuncia su incorporación a posgrados sin el debido conocimiento, sin formación e información. Corolario de 10 años: "una pobre medicina para pobres". 

Pero vendrán tiempos mejores donde se privilegie la excelencia y donde la ideología y la política no se inmiscuyan en la salud. A pesar del avieso daño, celebraremos este 10 de octubre con la frente en alto una apoteosis evolutiva, los doscientos cincuenta años del inicio de los estudios médicos en Venezuela. 

rafaelmuci@gmail.com

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