A Cora Páez de Topel Capriles

A Cora Páez de Topel Capriles
A Cora Páez de Topel Capriles, gran amiga de Aziz Muci-Mendoza, él le recordaba al compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach, protagonista de la película franco-italiana "Muerte en Venecia" (título original: Morte a Venezia) realizada en 1971 y dirigida por Luchino Visconti. Adaptación de la novela corta del mismo nombre del escritor alemán Thomas Mann.Se trata de una disquisición estético-filosófica sobre la pérdida de la juventud y la vida, encarnadas en el personaje de Tadzio, y el final de una era representada en la figura del protagonista.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Papel Literario ofrece hoy un precioso ensayo de Marina Gasparini Lagrange sobre Tintoretto. La autora, que en el año 2011 publicó un libro único en la bibliografía venezolana, “Laberinto Veneciano”, continúa su personalísima indagación de la cultura material y visual de Venecia, y esta vez se detiene en uno de sus documentos más emblemáticos: el “Cristo ante Pilatos”, que Tintoretto pintó entre los años 1566 y 1567

Tintoretto: Cristo ante Pilatos

“Cristo ante Pilatos” (1566- 67) / Jacopo Comin “Tintoretto”
“Cristo ante Pilatos” (1566- 67) / Jacopo Comin “Tintoretto”
Papel Literario ofrece hoy un precioso ensayo de Marina Gasparini Lagrange sobre Tintoretto. La autora, que en el año 2011 publicó un libro único en la bibliografía venezolana, “Laberinto Veneciano”, continúa su personalísima indagación de la cultura material y visual de Venecia, y esta vez se detiene en uno de sus documentos más emblemáticos: el “Cristo ante Pilatos”, que Tintoretto pintó entre los años 1566 y 1567
MARINA GASPARINI LAGRANGE
Con movimientos quedos me apoyo en el vano de entrada de la pequeña Sala dell’Albergo en el piso superior de la Scuola Grande de San Rocco en Venecia. A mis espaldas he dejado los cuadros de la planta baja en los que Tintoretto narró momentos de la historia de María (1583-1587), también detrás de mí quedan, en el nivel superior, las historias del Antiguo y Nuevo Testamento (1575-1581) que cubren techo y paredes con destellos de claridad irrumpiendo de la negrura de los pigmentos del veneciano. Un movimiento de cabeza es suficiente para recorrer con la mirada la sobrecogedora amplitud del espacio desde donde estas escenas parecen venir a nuestro encuentro. En dirección opuesta al umbral que me sostiene, la “Adoración de los pastores” y, un poco más allá, Jesús arrodillado en las aguas del Jordán es bautizado por el Bautista. Desde donde estoy me percato de los testimonios que exponen los cuadros sin lograr entrar en sus detalles. Se me escapan las oscilaciones de los cuerpos, también los ojos que se encuentran o aquellos otros que evitan cruzarse, se me desvanecen las sombras mientras los colores pierden su precisión. La mirada lejana es un velo bajo el que se escurre la narración en que dialogan el pintor, nuestros ojos y el tema sagrado.
Abandono mi posición intermedia entre las dos salas. Sin preámbulos me encuentro en donde la Pasión de Cristo nos deja desconcertados. La inmensa “Crucifixión” (1565) se extiende horizontalmente ante nosotros; sólo un paso parece necesario para entrar en las tierras del Calvario en las que desde lo alto de la cruz Jesús acoge la muerte que le había sido destinada. La madre y los díscipulos se amontonan con un único sufrimiento en lo bajo del crucifijo, mientras un poco más allá y, ocultándose como animales en su madriguera, un par de soldados se juega las vestiduras del crucificado. En la pared de enfrente, tres de los momentos que anteceden la llegada al Gólgota: “Cristo ante Pilatos”, el “Ecce Uomo” y la “Subida al Calvario” con Jesús ascendiendo, la cruz a sus espaldas, una cuesta tan empinada que hace aún más pesados los maderos que arrastra. Me es difícil ver estos cuadros sin sentir cómo una cierta debilidad se va apoderando de mi cuerpo.
En una esquina de la Sala dell’Albergo está “Cristo ante Pilatos” (1566-67). Una pausa inexplicable parece detener a cada uno de los personajes del cuadro en los gestos de una acción suspendida. Algunos judíos hablan, el anciano con su mano en alto sostiene la pluma con que inmortaliza la historia que vemos, otros tienen sus cuerpos contorsionados, mientras hay quienes alzan la cabeza intentando ver lo que sucede un poco más adelante de ellos. Los hebreos vociferantes se agolpan a las afueras del palacio de Pilatos; la estrechez asfixiante que percibimos en el espacio se acentúa con la verticalidad del cuadro que comprime la escena. La muchedumbre grita. Piden la muerte de Jesús. Abuchean. Piden la liberación de Barrabás. La violencia del hombre es oscuridad que oprime y se extiende dentro de la tonalidad del cuadro. Sólo al fondo de la congregación humana, entre las arcadas de un pórtico semioculto por columnas y un alto pendón rojo, Tintoretto hace despuntar un cielo claro que no alcanza a iluminar las penumbras de la escena sacra. 
Cristo está en el centro del lienzo, majestuosamente de pie ante la autoridad política que representa Pilatos. Envuelto en la sábana blanquísima que cubrirá su muerte, Jesús, solo entre la multitud, transmite una serenidad que no aplaca el clamor que lo condena. Como una llamarada de pureza, su cuerpo ya lleva la luz de la trascendencia que lo revela. No logro separar la vista de la luminosidad que arroja el sudario blanco resplandeciente. Permanezco de pie ante ese juicio en el que Tintoretto realzó solamente dos colores: el rojo y el blanco. Rojos son los vestidos de los acusadores de Cristo, también del color de la sangre es el traje de quien pronunciará su sentencia. Rojo es el pendón que, gracias a su verticalidad, entrelaza en la mirada la columna blanca del pórtico con la figura de Cristo, columna de reinos espirituales más duraderos que los erigidos con la piedra. Poncio Pilatos, sentado en el umbral entre los muchos y lo privado de su residencia, está flanqueado por columnas blancas veteadas de rojo. Roja es la traición como la muerte que a gritos se exige. También la cobardía del prefecto es sangre que no puede lavar el agua que baña sus manos. El lacayo, mirando hacia lo alto, no deja de verterla sobre la pusilanimidad de Pilatos, quien, evitando ser confrontado a los ojos, mira hacia el personaje que con premura entra en el cuadro. En “Cristo ante Pilatos” nadie ve a nadie a los ojos. Esa es la perspectiva negada que se impone.
El hombre de turbante blanco y rojo llega sin ser esperado. Entra en escena con paso acelerado. ¿Es la visión iluminada de Jesús lo que frena de golpe su entrada? Su cuerpo es el sobresalto que su mano pone en evidencia. ¿Qué está sucediendo? Estas palabras de desconcierto parecen retumbar en quien intuye el destino de Jesús está pronto a cumplirse. ¿Quién es este testigo de la condena de Cristo y de la liberación de Barrabás? En su evangelio San Juan sugiere sea Pedro, a quien Jesús le había advertido que lo negaría tres veces antes de que despuntara el alba, también le había anunciado en metáforas su muerte cercana. Quizá sea Pedro. Quizá no lo sea. Sin embargo, gracias a su presencia una visión de lo inesperado toma cuerpo en la imaginación del pintor, en la nuestra.
En “Cristo ante Pilatos” Tintoretto le ofrece al escribiente una posición centrada y en primer plano; sus reverberaciones dentro de la obra parecieran ir más allá de las establecidas para quien en tiempos bíblicos debía dejar testimonio de lo que acontecía. Este personaje, su modo de estar dentro del lienzo, se tornaron en la pregunta que me adentró en la pintura del veneciano. La inquietud entonces se acentuaba, y continúa ahondándose, en una semejanza: la túnica blanca en que Cristo y el anciano escriba están envueltos; ambos llevan esa luminosidad sobre sus espaldas. ¿Acaso Tintoretto quiso equiparar el cumplimiento divino de un destino con el oficio de la escritura que glorifica la vida y lo sagrado a través de la palabra? Intento vislumbrar una respuesta dentro del mismo cuadro. El espacio del escribiente, ¿será el de la escritura que requiere de la distancia necesaria que establece el escritor con lo que narra? El viejo apoya su brazo cansado en las escaleras en que están Cristo y el prefecto, las mismas que lo separan a él de los hombres amontonados. En su cuerpo doblado pareciera delinearse la conciencia de las palabras, esas voces de historia y memoria que hacen de nosotros lo que somos.
En la vejez sentada en primer plano del hombre que nos ocupa, Tintoretto honra a los maestros en que ha mirado. ¿No recordamos en “La llegada de los embajadores ingleses” (1495-1500) de la “Historia de Sta. Ursula” de Carpaccio a la anciana señora sentada en un escalón mirando lo que nosotros no vemos? ¿Y a la vieja vendedora de huevos de la “Presentación de María al templo” (1534) de Tiziano, echada en un taburete a los pies de la escalera del templo de Jerusalén que María sube con una determinación más grande que sus años?
Veo de nuevo en los dos mantos blancos resplandeciendo dentro del cuadro con una luz que irradia de ellos y los trasciende. Una blancura que hace presente la pregunta que una noche me formulé, también la respuesta, momento de gracia trazando grafías en la hoja blanca. Recuerdo a mi querida Michaelle Ascencio quien me enseñó que todo texto escrito nace de la necesidad de iluminar oscuridades con un destello, una palabra. A ella, memoria viva, la escritura de estas páginas.

Feliz Navidad les deseamos quienes integramos el presente blog







"Quiero despedirme por este año, siendo propicia la ocasión para decirles que
creo firmemente en mi país y en la parte sana que aún le queda -que es
mucha- y tengo esperanza muy fundada de que el viento de la libertad nos
llevará a un mejor destino. Les espero a partir de la primera quincena de
2015."
Rafael Muci-Mendoza






Elogio de la tragedia, o loa al corazón duro...El que se muera, bien muerto está..., parecen decir los dirigentes de duro corazón..


Mostrando image001.jpg


Elogio de la tragedia,

o loa al corazón duro...

Rafael Muci-Mendoza


El que se muera, bien muerto está..., parecen decir los dirigentes de duro
corazón..

No me estoy refiriendo a esa tragedia que nació en Grecia con las obras de
Tespis y Frínico, consolidándose con la tríada de trágicos del clasicismo
griego: Esquilo, Sófocles y Eurípides,  donde los protagonistas se enfrentan
de manera inevitable contra el destino o peor aún, contra los dioses. Un
término parecido podría ser catástrofe, definido como cualquier evento con
consecuencias graves o muy serias, que pueden ser naturales o causados por
el hombre y diría yo que también por los gobiernos totalitarios; entre sus
posibles consecuencias se encuentran las muertes, la destrucción masiva de
propiedades y los cambios drásticos, generalmente para mal, de la economía,
la sociedad y la cultura. Peor todavía, son países del tercer mundo donde no
se introducen medidas de prevención o se aniquilan las que ya existen. A
pesar de que muchas de esas naciones no cuentan o cuentan con muy pocos
recursos, el caso nuestro es paradójico, pues disponiéndose de muchos
recursos, coexisten con elevados niveles de corrupción, desorganización,
anomia y caos.

La pérdida de la institucionalidad es el cáncer de un país. El gobierno se
las ingenia para asegurarse el control de todas las instituciones de forma
tal que no tienen quien los detenga. Doquiera que uno voltea la mirada
observa con profunda preocupación, cómo hemos perdido hasta lo más básico.
Dependemos de otros países para que nos alimenten pues nada producimos. En
cuestión de salubridad, estamos muy por debajo de países africanos o de la
región que han sufrido de sed crónica de amor. Hemos visto la aparición de
nuevas enfermedades que encuentran medio propicio  para proliferar por la
ausencia de control de vectores; así, a la epidemia desatada de dengue ahora
se ha sumado la fiebre chikungunya con su correlato de discapacidad
prolongada por producir inflamaciones articulares. No hay una excusa para
explicar la explosión de la malaria, de la infección por el virus de la
inmunodeficiencia adquirida o VIH, el embarazo en adolescentes o la
obesidad, por apenas mencionar algunos. La División de Malaria fue
eliminada, el Boletín Epidemiológico Nacional fundado en 1938, dio paso una
versión oficial siempre publicado con dilación y donde las cifras se
alteran, se modifican con irresponsabilidad y son maquilladas para hacer ver
que la situación no es tan mala.

La salubridad ha sido transformada en una porqueriza, donde medran suinos y
animales de cualquier pelaje, allí ubicados más por razones de lealtad
ideológica que por sabiduría y competencia. El latrocinio y asalto a los
dineros públicos ha alcanzado su máxima expresión y el país está endeudado,
sigue endeudándose y los dineros colectados sólo sirven para alimentar más
aún el robo continuado. Los hospitales públicos languidecen y se deterioran
porque no hay nadie que los quiera, porque ahora la norma es desdeñar la
ciencia como si tratara de una disciplina amoral que el régimen está en
libertad de abandonar. Los directores son pobre gente sin ideas y no tienen
control sobre los establecimientos que regentan.

Mostrando image002.jpg

Imagínese usted en estos días de abusos y desenfrenos en el comer y el
beber. Puede o no ser un hipertenso arterial o un diabético, un chavista o
un oposicionista. Le asalta un dolor opresivo en el centro del pecho con
sensación de muerte inminente, ominoso síntoma de isquemia o falta de riego
sanguíneo al músculo cardíaco. El tiempo cuenta, si quieren salvarle el
tejido hambriento de sangre y en peligro de morirse, de necrosarse, hay que
actuar con prontitud. No hay laboratorio ni enzimas para determinar aquellas
que se liberan cuando el músculo sufre. Un cateterismo cardíaco identifica
el problema en minutos, se resuelve y al día siguiente se va usted a su
casa. Pero... no hay como realizarle el procedimiento y localizar la arteria
enferma -ausencia de catéteres, medios de contraste, equipos de rayos x que
funcionen, ni stents de diversas longitudes y calibres- Si se le realiza el
procedimiento con presteza usted se salva, en caso contrario puede ser
necesario intervenirle quirúrgicamente: seccionando el esternón se tiene
acceso al corazón y a sus arterias para realizarle puentes que lleven la
sangre al tejido mortificado. Posoperatorio prolongado y doloroso, y
posibilidad de complicaciones... Gracias a la involución del siglo XXI,
opositores y chavistas volvemos a la medicina de hace 20 o 30 años atrás.

Un ejemplo paradigmático es el Hospital Universitario de Caracas, que fuera
el más moderno y dotado de su tiempo, ahora dominado por mafias de malandros
y reposeros. Sus cuadros directivos de hoy bien formados durante la
democracia, se volvieron contra él cegados por el odio y la ideologización.
Hace dos meses  no se consigue al director. El Servicio de Cirugía
Cardiovascular respetado hasta hace pocos meses, no recibe ayuda, no hay
insumos para resolver los ingentes y complejos problemas que son su razón de
ser: Pacientes hospitalizados hasta por tres meses esperando cirugía, muchos
muertos en la espera... Para no hacer maleficencia, sus médicos decidieron
cerrarlo y muy a su pesar, dar de alta a los pacientes admitidos. Se puede
manejar un autobús, para ello no se necesita ciencia, pero no se puede
operar si no se le ofrece seguridad al médico y a su paciente. Terrible
pérdida para el país. ¿Dónde se esconden los responsables...? Esta
revolución sirvió como pasto corrupto para enriquecer a un grupo
privilegiado y arruinar al país, malgastar su hacienda, sembrar el odio y
hacer de los trabajadores zánganos intocables. El que se muera bien muerto
está..., parecen decir los dirigentes de duro corazón.

Ahora las instituciones privadas están sufriendo del mismo mal por las
carencias de insumo y la falta de divisas que sí existen para Fidel y sus
mafiosos, que se han enseñoreado por más de medio siglo, han arruinado su
país y el nuestro...

La infamia se ha aposentado en todos los estamentos del país, por ello,
serán maldecidos por el juicio de la historia.

Quiero despedirme por este año, siendo propicia la ocasión para decirles que
creo firmemente en mi país y en la parte sana que aún le queda -que es
mucha- y tengo esperanza muy fundada de que el viento de la libertad nos
llevará a un mejor destino. Les espero a partir de la primera quincena de
2015.

Que Dios les bendiga...

 


Para leerme pueden Seguir estos enlaces o copiarlos en la barra del
buscador:

https://www.tumblr.com/search/rafael+muci+mendoza

https://www.facebook.com/MuciMendoza

jueves, 11 de diciembre de 2014

Tantos me han repetido que el socialismo del Siglo XXI es tan pavoso que he terminado por creérmelo. Por su intermedio los ríos se han secado, las vacas ya no dan leche, los militares no defienden, la tierra se hizo baldía, los malandros viven su momento, el venezolano es despreciado, sus seguidores se han quedado sordomudos y ciegos de los ojos, y el petróleo ha vuelto al profundo foso de donde emergió..

Mostrando image001.jpg


Elogio de la pava...

Rafael Muci-Mendoza



¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
Corintios 15:55

Tantos me han repetido que el socialismo del Siglo XXI es tan pavoso que he
terminado por creérmelo. Por su intermedio los ríos se han secado, las vacas
ya no dan leche, los militares no defienden, la tierra se hizo baldía, los
malandros viven su momento, el venezolano es despreciado, sus seguidores se
han quedado sordomudos y ciegos de los ojos, y el petróleo ha vuelto al
profundo foso de donde emergió... Y para los venezolanos la pava es cosa muy
seria; todos negamos su existencia pero todos adoptamos medidas para
mantenerla alejada de los linderos de nuestras vidas. La mala suerte,
mabita, mala sombra, guiña o pava con su cualidad de pesadumbre, parece
hacer presa de los espíritus ligeros, pero ahora, también la ha cogido con
los más fuertes... La pava macha o mabita espesa, es aquella que dura cien
años y va pasando de generación en generación, y peor aún, carece de
¨contra¨; esperemos que sea la que ahora afecta al gobierno, sobre el cual
gravita un rechazo del 85.7% de sus infelices seguidores. La pava ciriaca es
tipificada como una persistente y muy tenaz, resistente al cariaquito morao
y a la barba de jojoto. Aquiles Nazoa elevaba una plegaria suplicante,
¨Bambarito, noble amigo / prueba que tu ciencia es brava / ¡y haz algo
contra la pava / que está acabando conmigo!

La pavita de la muerte es el heraldo que anuncia las cosas muy malas que
están por pasarle a los rojos traidores del pueblo; así, que blandiendo su
guadaña les persigue el frío acero del Ángel del Abismo, o en su defecto,
alguien caerá terriblemente enfermo como ya ha ocurrido; pero resulta que no
es una sino dos avecillas: Glaucidium brasilianum y Athene noctua: unas
lechucitas rechonchas de unos 15 cm de largo, sin penachos auriculares, de
plumaje pardo con estrías blanquecinas en el pecho y el vientre, con cara de
funesto presagio, ojos soñadores, y harto pavosas. Definidas como lúgubres,
mensajeras de días de desolación y  tristeza, no tienen consideración con la
maldad, el manirrotismo ni con la mentira. Su canto juuts, juuts, juuts, es
agorero, triste y dulzón, grave, monótono y acompasado y para el cual no
valen amuletos terciados en el pecho, pepas de zamuro ni invocaciones al
Negro Miguel ni a las Tres Divinas Potencias. Desde hace días canta en un
alero de Miraflores y desde ahí aguaita miserias y temores, conspiraciones
entre amigos rojos del alma y tragares gruesos; por malaventura, es una
pavita extraviada, nadie la puso ahí, ella solita vino del Ávila de nombre
cambiado y se posó...

Aunque se dice que para ahuyentarlas y traer la suerte, el Viernes Santo a
las doce del día debe cortarse una ramita de albahaca silvestre y con un
gramo de incienso colocarla en el bolsillo izquierdo del pantalón o dentro
del bolso, el citado día está lejos y la cosa cada día está más pelúa para
ellos; en el jugo de su incompetencia, se han tragado hasta los dólares de
su cuantiosa y miserable clientela, especialmente de los jubilados. Un
pecado jamás visto... Se comieron hasta el primer maíz de los pericos... Las
descomposiciones de estómago, las agriuras, las palpitaciones, los insomnios
y los temblores con piloerección y sudor, están a la orden del día. La gente
no aguanta, la plata no alcanza, los viejitos se nos mueren de mengua, el
hampa domina, a sangre fría intoxican a los reclusos en Uribana, la
universidad ya no es universal sino parcelaria, resurge el resentimiento y
la envidia hacia el IVIC, la corrupción cunde como verdolaga y para colmo,
Dios ocupa su tiempo con el hambre y la mortalidad infantil en África...
Tremendo caos el que dejó el finado comandante, ese que ordenó comerse las
vacas gordas y ahora sólo queda el repele de las flacas. Están presos y
maniatados en la cárcel de su desolación...

Siento pena por los limosneros apostados cerca de la Iglesia de San
Francisco donde baten sus perolitas para llamar la atención de los
viandantes por el amor de Dios; ahí, cerquita de la Asamblea Nacional, donde
se bate el cobre, donde cunde la influencia y los buenos negocios, y las
comisiones se caen de maduras en sus pasillos. ¿Cómo darles tan poco como un
billete de 2, 5, 10 o 20 bolívares fuertes...? ¿Para qué les serviría...?
Muchos duermen en los recovecos del Centro Simón Bolívar apestoso a
irrespeto, a miseria, a latrocinio, a tiempo perdido, a fracaso social, a
oportunidades que no volverán... mientras por arriba las ratas pululan y
engordan.

Leyendo los caracoles, paleros y babalaos habían pronosticado que los
precios del petróleo batirían la cota de los 120 dólares, ¡Magia necia,
desbrozadora de hechos macabros y ominosas supersticiones! Tienen que leerse
y absorber la parábola de los talentos pues cavaron un hoyo en la tierra
para esconder el dinero de su Señor y aquel proclamó solemnemente, ¨Porque a
todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que
tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de
fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes¨. El descenso, tantas
veces pregonado y tantas otras desoído, es en picada y los imbéciles envían
a pazguatos y mamelucos a negociar en la OPEP: ¡Tres y una plegaria...! Eso
fue lo que les tiraron, los mandaron a cultivar la tierra que han dejado
estéril de tanta maldad y sevicia agravada. La pava que les ha caído es
recontra ultra ciriaca: el mabitógrafo de Nazoa está a reventar, registra en
pavovatios la máxima lectura...

El pajarito de Maduro no es tal, es la pavita de agorero canto que anuncia
el término de la miseria humana y para el cual la cuerda donde se anudan
piedras diversas contra el mal de ojos, azabache y corales y una imagen de
Santa Helena, la que deslumbra y hace fácil las fugas, no les servirán, no
hay contra para la ineficiencia, la vileza y el vicio...

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
Corintios 15:55

Mostrando image003.jpg



Para leerme pueden Seguir estos enlaces o copiarlos en la barra del
buscador:

 <https://www.tumblr.com/search/rafael+muci+mendoza>
https://www.tumblr.com/search/rafael+muci+mendoza

 <https://www.facebook.com/MuciMendozahttps://www.facebook.com/MuciMendoza

martes, 9 de diciembre de 2014

La Orden Doctor Guillermo Mujica Sevilla, en su única clase, que otorga el Instituto de Previsión Social del Personal Médico del Centro Policlínico Valencia (Ipreviña), fue conferida a los médicos Rafael Muci Mendoza y Luis Silva Cisneros, en reconocimiento a su destacada trayectoria profesional.

Conferida la Orden Guillermo Mujica Sevilla

Notitarde 8 de diciembre 2014 pág. 8/Ciudad.


Valencia, diciembre 7 (Marlene Piña Acosta).- La Orden Doctor Guillermo Mujica Sevilla , en su única clase, que otorga el Instituto de Previsión Social del Personal Médico del Centro Policlínico Valencia (Ipreviña), fue conferida a los médicos Rafael Muci Mendoza y Luis Silva Cisneros, en reconocimiento a su destacada trayectoria profesional.

La entrega de la alta distinción se hizo durante un emotivo acto protocolar, donde se rindió un homenaje al Dr. Mujica Sevilla, también recordado cronista de la UC y de la ciudad, quien dedicó su vida a la medicina, a la docencia y a la escritura.

En el acto hubo palabras de reconocimiento hacia los doctores Muci Mendoza, fundador de la Unidad de Neuro-Oftalmología del Hospital Vargas de Caracas, y Silva Cisneros, médico traumatólogo, especialista en cirugía de cadera y columna, miembro fundador del Banco de Huesos de Carabobo y autor de múltiples trabajos científicos. Además se entregaron reconocimientos a médicos que cumplieron Bodas de Oro y de Plata profesionales. En el auditorio de la institución hospitalaria se realizó el acto que estuvo muy concurrido, con la presencia de las juntas directivas del Centro Policlínico Valencia, del Instituto de Previsión Social y de la Sociedad Médica.

Alfredo Cortez Hernández, presidente de Ipreviña, destacó que la condecoración se instituyó para reconocer los valores e individualidades vinculadas al quehacer médico.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Ya cumple el Uni-Personal 31 entregas. Los nuevos dueños de El Universal creyeron que expulsando colaboradores o sometiéndolos a la mordaza de sus nuevos parámetros de publicación, sus voces serían acalladas. Pues vean ustedes que no ha sido así... Se cierra una puerta y a la par, se abren muchas ventanas... Mucho agradezco a mis amables lectores que se han constituido en repetidores y diseminadores de mis palabras. Sinceramente para ellos, mi afecto y reconocimiento, y mi llamado a no tener miedo, a no decaer que un futuro luminoso está cada vez más cerca...



Mostrando image001.jpg

Elogio de la  mugre...

Rafael Muci-Mendoza



...será el ariete que destrozará las puertas de la intolerancia y los hará
huir en medio de espeluznos, palpitaciones, sustos y diarreas...



Y cantó el gallo primo cuando todavía no había arribado su momento; no le
mal juzguemos, en fin, son tiempos de tremenda confusión de roles, hábitos y
costumbres. Un farol encendido a destiempo embrolló su rutina, y por ello,
su tiempo y su llamado a despertar fueron superfluos. ¿Quién necesita de un
gallo en estos días para despertar?, ¿Quién necesita integridad en tiempos
en que la moral no existe ni tiene sentido ni la rectitud de los hombres
remunera...? El orgullo de ser bueno, de ser recto, de intentar ser justo,
de ofrecer nuestras armas para defender la nación y sus instituciones, de
impedir la invasión extranjera cuya bandera flamea donde no ha lugar; pero
no es cierto, las aguas negras que contaminan, se harán cristalinas y los
ríos de nuevo encontrarán sus madres con renovada fuerza creadora. El país
ha llorado sin cesar ya por lustros y sus ojos se convierten en fuentes
inagotables que lavarán la sangre vertida por tanto inocente, y la gente del
pueblo volverá a saciar su sed de libertad provocada por la roja sequía. Y
así será como nacerán los límpidos manantiales, los arroyos y los ríos que
pregonarán de nuevo independencia y libre albedrío, igualdad y fraternidad.
Igual ocurrió con el Diluvio Universal que fue el castigo liberador enviado
por Dios, tal como se transparenta en la historia de Noé, aquel que
construyó un arca para salvar a su familia y también tomó siete parejas de
animales limpios y una pareja de animales no limpios, macho y hembra de cada
especie, siendo los únicos supervivientes de aquel mundo enrarecido por el
mal (Génesis 7:2). La mezcla de los arrepentidos con los que claman justicia
desde hace tiempo, será el ariete que destrozará las puertas de la
intolerancia y los hará huir en medio de espeluznos, sustos, palpitaciones y
diarreas.

Pero, ¨si el viento de la fortuna, hasta ahora tan contrario, en nuestro
favor se devuelve y remedia tanta injuria y molimiento¨ como dijera el
dolorido Quijote, nos sentiremos recompensados, ¨pues siempre dejad a la
ventura una puerta abierta en las desdichas para dar remedio a ellas¨...

¡Ah...! la suciedad grasienta; ¡la mugre, la mugre, la mugre...!, esta gente
mugrienta y desalmada, ha arruinado sus propias vidas, ha hecho mucho daño y
los cielos y la gente clama por justicia, y justicia sin duda tendrán: La
muerte de Sabino Romero el yukpa inmolado por reclamar en Perijá querencia
para su pueblo; el sacrificio ya olvidado de Franklin Brito llevado a la
inanición por el arrebato de sus tierras y la maldad de sus carceleros; los
tristes, los afligidos, los deprimidos, por la saña maligna de la mala hora;
el aparente despojo de la hombría de los presos políticos, el
encarcelamiento de Leopoldo López, Baduel, la doctora Afiuni, Simonovis, los
policías y tantos otros, dejando que maduren sus males, decaiga su esperanza
y la desesperanza les cunda...; los que alzaron sus voces contra el uso
inapropiado de aviones para sus diligencias personales y ahora con
desfachatez abusan en demasía y peor; la migración forzada de cerebros
jóvenes para los cuales no habrá reemplazo y sus familias anhelantes dejadas
en tierra, llenas de angustias por los dólares incumplidos para unos y
abundosos para otros; los enfermos agudos y crónicos, cancerosos,
hemofílicos, diabéticos y cardiópatas dejados a merced de la historia
natural de sus enfermedades, sin que ni siquiera dispongan del recurso de
aquel famoso Bálsamo de Fierabrás, acerca del que don Quijote instruyera a
Sancho en su elaboración y cuyos ingredientes fueran romero, aceite de
oliva, vino y sal, hervidos en conjunto y bendecidos con ochenta
paternóster, ochenta avemarías, ochenta salves y ochenta credos. Al beberlo,
don Quijote sufrió de vómitos y sudores copiosos, pero se sintió reparado
después de entregarse en brazos de Morfeo, el hijo de Hipnos, el dios de los
sueños y el encargado de llevar el sueño a reyes y emperadores.

Es el sueño que precede al alba, es el día que deja atrás la negra noche
donde se aposenta el crimen rojo, es el gallo emitiendo en ristra, sonoros
¡kikirikiiiis! al amanecer, no otra cosa que la libertad, ¨esa por la cual
Sancho, siendo uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los
cielos, pues con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra
ni el mar encubre, es por esa libertad  así como por la honra como se puede
y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal
que puede venir a los hombres¨(Capítulo LVIII).

Es bueno el temor, es una reacción defensiva que nos prepara para la
defensa, pero no debe nublarnos el entendimiento ni la razón, pues la fuerza
es la verdad, le duela a quien le duela y ella iluminará el entendimiento de
los engañados.

En la hora final del crepúsculo, ya se oye el toque de ánimas, el repiqueteo
de las campanas que recuerda a los que están por ser difuntos que difuntos
serán, y cerrar los ojos ante el cataclismo que se aproxima, no les servirá
ni de consuelo...



·       Ya cumple el Uni-Personal 31 entregas. Los nuevos dueños de El
Universal creyeron que expulsando colaboradores o sometiéndolos a la mordaza
de sus nuevos parámetros de publicación, sus voces serían acalladas. Pues
vean ustedes que no ha sido así... Se cierra una puerta y a la par, se abren
muchas ventanas...



Mucho agradezco a mis amables lectores que se han constituido en repetidores
y diseminadores de mis palabras. Sinceramente para ellos, mi afecto y
reconocimiento, y mi llamado a no tener miedo, a no decaer que un futuro
luminoso está cada vez más cerca...

Mostrando image002.jpg


Para leerme pueden Seguir estos enlaces o copiarlos en la barra del
buscador:

 <https://www.tumblr.com/search/rafael+muci+mendoza>
https://www.tumblr.com/search/rafael+muci+mendoza

 <https://www.facebook.com/MuciMendozahttps://www.facebook.com/MuciMendoza