A Cora Páez de Topel Capriles

A Cora Páez de Topel Capriles
A Cora Páez de Topel Capriles, gran amiga de Aziz Muci-Mendoza, él le recordaba al compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach, protagonista de la película franco-italiana "Muerte en Venecia" (título original: Morte a Venezia) realizada en 1971 y dirigida por Luchino Visconti. Adaptación de la novela corta del mismo nombre del escritor alemán Thomas Mann.Se trata de una disquisición estético-filosófica sobre la pérdida de la juventud y la vida, encarnadas en el personaje de Tadzio, y el final de una era representada en la figura del protagonista.

jueves, 7 de febrero de 2013

Aziz Muci-Mendoza...Descansa en paz...


Decía el famoso psiquiatra Erik Homberger Erikson o Erik Erikson (15 de junio de 1902 en Fráncfort del Meno,Alemania — 12 de mayo de 1994 en Harwich, Cabo CodMassachusettsEstados Unidos), psicoanalista estadounidense de origen alemán, que entre los años 40 y 60 de nuestra vida, la tarea fundamental del ser humano  es lograr un equilibrio apropiado entre la productividad y el estancamiento. 
 Conocí a Aziz Muci Mendoza justamente a los 42 años de vida cuando estaba con grandes deseos de finalizarla, descuidado pero hermoso
, encerrado en la hermosa sala de su casa valenciana con la colección de pintura y adminículos que tanto le gustaban, justamente cuando por múltiples razones la productividad que en esa etapa de la vida es una extensión del amor hacia el futuro, se le había cercenado de raíz...Esa productividad que tiene que ver con una preocupación sobre la siguiente generación y todas las demás futuras: teniendo y criando los hijos, la enseñanza, la escritura, la inventiva, las ciencias y las artes, ninguna de las cuales practicaba primero por no tener el hijo cerca, no velar por él y no disponer de un trabajo a pesar de su inmenso talento y creatividad, ya que su encierro era una realidad buscada en una sociedad tan patética como la valenciana, a la cual pertenecía pero odiaba en su mediocridad, por eso siento que entre 1976 al 86 el activismo social que tuvo en el Ateneo apoyando a su amiga Cora Páez, ejerciendo el mecenazgo al teatro, al periodsta de color que le pedía apoyo y la ayuda a los jóvenes artistas o escritores llaneros a través de premios que estimularan al joven a seguir adelante, sustituían esa tarea de productividad. En definitiva, Aziz con su ayuda a los otros  llenaba esa “vieja necesidad de ser necesitado”. 

Su encierro entre esas cuatro paredes de marfil es una forma de violencia contra si mismo como lo diría George Steiner, que uno sentía en su soledad y tristeza, lo que para Erikson es el estancamiento,  la “auto-absorción”; cuidar de nadie, que en el caso de Aziz partía del abandono de si mismo, un gran intelecto y creatividad que no se pueden permitir nada de tiempo para sí mismo, para relajarse, descansar y crear, aunque al hablar sus manos tejían mundos de inmensa plasticidad...para al final preguntarse “¿Qué estoy haciendo aquí?”...Y ahi surgía su religiosidad llena de estampitas y manto a la Virgen del Socorro... en una ciudad que tampoco ofertaba nada a un hombre como él...
Me alegra haber llenado su vida de proyectos y actividades que concluimos, que le entusiasmaron y sobre todo le hacían reír, como dicen por ahi "a mandíbula batiente"...Después a escribir un libro de historia asombroso, de una imaginación y belleza notables en el uso del lenguaje porque era SU HISTORIA sobre una sociedad que conocía al detalle y entre la cual se sentía "un paria" a pesar de su fortuna y talento, en un último acto de desvelamiento o de suprema venganza, expresando realidades a través de un proceso semejante a la restauración de uno de los cuadros que tanto amaba y asi página tras página iba despojando a la tela, que era su vida, de sus experiencias no gratas en Valencia a la que nunca había pensado volver si no es por el accidente que lo obliga a retornar a enterrarse en el agujero negro que la ciudad y su sociedad representaban...Como James Joyce ese ejercicio narrativo no fue trivial cuando exploraba las minucias de las rutinas cotidianas, conducidas por los pasillos de la historia...Cada párrafo era una de las diferentes capas de mugre, de barniz y pintura que ocultan otras pinturas, hasta que por fin reaparece la figura auténtica o al menos la que más se parece a la verdad, la que era válida para él después de tanto haber observado con su agudizado ojo de artista.
 Aziz murió a los 56 años, entrando en la delicada adultez  o madurez, cuando la tarea primordial es lograr una integridad con un mínimo de desesperanza, pero él se había adelantado a ella pues ya había establecido un distanciamiento social, desde un sentimiento de inutilidad producto de un sentido de inutilidad biológica, debido a que el cuerpo ya no responde como antes; junto a las enfermedades, y los vicios aparecen las preocupaciones relativas a la muerte. Los amigos mueren o lo abandonan; los familiares también y ello contribuye a la aparición de un sentimiento de desesperanza. Como respuesta a esta desesperanza, Aziz en los años que trabajé con él se preocupaba de recordar el pasado, honrando a las figuras que merecían sobrevivir al olvido inclemente a que lo somete la frívola y hedonista sociedad valenciana. La integridad yoica significa llegar a los términos de tu vida, y por tanto, llegar a los términos del final de tu vida. La tendencia mal adaptativa es llamada presunción. Cuando la persona “presume” de una integridad yoica sin afrontar de hecho las dificultades de la senectud, y esa parte si no la compartí ni conocí, porque desde 1986 no lo  volví a ver ni a saber de él, sólo el encuentro casual ya cercano al final en la Sala de Urgencias de La Viña y la visita que recién llegada de Alemania hice a su tumba con Aldo Ramos Araujo y su compadre Luis Herrera Vieira...
Ese es el Aziz Muci Mendoza que conocí y honro...No me importan otras versiones ni comentarios, porque creo que en esos inolvidables años conocí su alma, y eso es lo que trasciende al hombre y sus humanas limitaciones.
Este blog está hecho para que no lo olviden y sepan lo que hizo en algunos años porque amar a un amigo y honrarlo sin esperar nada a cambio es la forma más sencilla de completar y cerrar un círculo y darle libertad al alma para que siga su camino...GRACIAS Aziz por habernos creado una realidad que nos hizo compartir un hermoso momento de nuestras vidas...Hasta pronto...

"Emergiendo del fango..." Asi decía Aziz cuando se bañaba en el río de la hacienda "Las Marías" en Trincheras, cosa que le gustaba mucho hacer y luego recorrer la vieja hacienda


Las Trincheras

Para la época en que se inicia la invasión Europea, el espacio geográfico que hoy 
ocupa el Municipio Naguanagua, estaba poblado por una comunidad indígena 
de la etnia Caribe-Arawac. Su principal medio de subsistencia la constituía el 
cultivo rudimentario de maíz, la batata y la yuca; con actividad complementaria 
de la caza y la pesca de especies diversas.
El caserío de las Aguas Calientes, hoy conocido como “Las Trincheras”, fue 
fundado por los Españoles Isleños y Canarios, el 03 de marzo de 1658, llegados 
a esta región como emigrantes en busca de tierras que emanaban leche y pan. 
Este caserío con sus casas muy distantes y sus haciendas de café y cacao, fue 
fundado por estos primeros Españoles que llegaron a nuestras montañas buscando 
donde radicarse. Ellos viajaban desde Borburata a través de las montañas, se 
trasladaban en Mula, trayendo en ellas sus pocas pertenencias, y fue así como 
fundaron sus propiedades.
Fotografía hecha por Hannia Gómez hija del Dr. Otto Lima Gómez
compañero de promoción de Médicos de la UCV, de Fidias Muci-Mendoza
Trincheras es una de esas poblaciones del noroeste del estado Carabobo, conocida más por su funcionalidad turística que por su historia. Concebida por los visitantes como un lugar para encontrar alivios a esos males del cuerpo que nunca faltan, esta localidad del municipio Naguanagua, con aproximadamente 1.500 habitantes en el casco y 248 casas -sin tomar en cuenta los barrios- es actualmente un sector principalmente agrícola - no urbano, que ha visto algunos rasgos de transformación gracias al establecimiento de varios suburbios rodeados de vegetación tropical.
Lo que hoy se conoce como Trincheras, antiguamente era la hacienda llamada "Aguas Calientes", propiedad del padre Rodríguez de Lama; fue después de la muerte de este sacerdote que sus herederos le dieron diferentes nombres al terreno: La Unión, La Belén, Las Marías, María Teresa, según se iba parcelando. Hoy, sólo algunos caserones a punto de desaparecer completamente dan fe de esas haciendas acaudaladas.
Armando Alcántara Borges, cronista de Naguanagua, nos contó que Trincheras obtuvo su nombre porque en la época de la colonia, y cuando los piratas subían de Puerto Cabello para Valencia, en el lugar se construyó una especie de fortines llamados "Las Trincheras de Aguas Calientes", cuyo fin único era defenderse de los piratas. Posteriormente le quitaron lo de "Aguas Calientes" y quedó sólo Trincheras.
Célebre también es la recordada "Batalla de las Trincheras", efectuada el 3 de octubre de 1813, de cuyo recuerdo queda como evidencia el monumento levantado a un lado de la carretera principal, donde alguna vez se pensó construir una plaza que aún no se ha consolidado. Según reza la historia documentada por Alcántara Borges, el 3 de octubre tuvo lugar el sangriento encuentro en el que los realistas derrotados huyen en completa desbandada, para encerrarse nuevamente en la fortaleza porteña, dejando en el campo a un gran número de muertos y heridos.

UNA SOLA VIA
Para conocer Trincheras basta con dejarse llevar -desde Valencia- por la antigua carretera que conducía a Puerto Cabello, llena de curvas, mucha vegetación y uno que otro precipicio que por unos instantes recuerdan los estrechos caminos hacia el páramo merideño, sólo que con mayor amplitud y con una escalofriante soledad en ciertos tramos de la vía. Primero se pasa por Bárbula, La Entrada y finalmente aparece Trincheras, con sus comercios establecidos a ambos lados de la carretera. Panaderías, tintorerías, farmacia, cachaperas, una que otra posada, son algunos de los anuncios que se pueden leer a primera vista, antes de llegar al sitio más popular: el Centro Termal Las Trincheras.
Recuerdan sus residentes que años atrás en la zona se cultivaba mucho cacao y café, especialmente en las grandes haciendas antes señaladas y que posteriormente fueron repartidas en la época de la Reforma Agraria. Contradictoriamente a lo pensado, en vez de surgir, estas tierras se fueron abandonando, buscando sus nuevos pobladores mejores fuentes de ingreso en la vecina ciudad valenciana.
Por la zona pasaba el ferrocarril, pero la llegada de la autopista lo relegó a un último lugar, hoy desaparecido del mapa. En la iglesia -sin plaza- vivía hace muchos años el ilustre Padre Jesús María Padilla -conocido por su intento de rescatar a un soldado que a balazos murió en sus brazos, en el lugar conocido como "La Alcantarilla", en Puerto Cabello. Padilla ofició por muchos años la misa dominical en Trincheras, a la que sin falta asistían los pobladores de la zona.

ESAS AGUAS CALIENTES
El 6 de agosto de 1887, el doctor Francisco Padrón firmó con el gobierno nacional un contrato por medio del cual establecería una estación balnearia en el sitio de Aguas Calientes o Las Trincheras, a unos 10 kilómetros de Valencia. El jueves 10 de enero de 1889 abrió al público los baños y el gran Hotel de dicha estación, por donde han pasado personajes como Alejandro Humboldt, el coronel Agustín Codazzi, el general Cipriano Castro y el benemérito Juan Vicente Gómez.
Desde el interior de las montañas ubicadas en la zona brotan las renombradas aguas termales, consideradas las más calientes del mundo por su temperatura que alcanza los 92 C; a ello hay que sumarle el denso vapor que se escapa de las grietas. A diario, cientos de personas de toda Venezuela y del mundo, acuden a remojar sus cuerpos entre esta agua, cuyos poderes curativos se atribuyen a la composición química, los gases, la potencia radioactiva y el lodo.
La antigua edificación hotelera, hoy con 112 habitaciones, en contraste con el moderno spa recientemente construido, rodean la piscina pública, la infantil y, la privada -reservada para los huéspedes-, así como al estanque que nutre a los demás y a la fuente principal, que es de donde brota toda esa agua, que algunos han llegado a calificar de milagrosa.
Por 3 mil bolívares el día, los visitantes pueden disfrutar de estas piscinas, así como del sauna, de los inhaladores, de los chorritos y del lodo, preferido por la mayoría. Si desea quedarse a dormir, la tarifa oscila entre los 19 mil y los 54 mil bolívares, dependiendo de la habitación que escoja. El Centro abre todos los días de la semana, incluyendo feriados, desde las 7 de la mañana.
Las propiedades curativas disfrutan de fama mundial, consideradas actualmente como las segundas del mundo. Dichas características son óptimas para el reumatismo, artritis, gota, enfermedades de la piel, hígado, riñones y afecciones del sistema nervioso. Lamentablemente, las áreas públicas se encuentran un poco abandonadas, que en combinación con el fuerte olor a azufre que despiden las aguas, crean un ambiente únicamente soportable por aquellos que buscan la ansiada curación.

DESNUDA Y SIN NARANJAS
"La Unión" es una de esas haciendas que siglos atrás conformaban toda el área de Trincheras. Sótero Salcedo, nativo de la zona y con más de ocho décadas viviendo y criando a sus hijos y nietos en las adyacencias de la hacienda, contó que el fundador de la misma fue un español, quien la hizo construir entre los años de 1818 y 1821. En ese vasto terreno, de más de 6 mil hectáreas, se cultivaba principalmente café y cacao.
En 1962 fue expropiada por el Instituto Agrario Nacional, con el fin de repartir las tierras entre los campesinos, pasando a retiro obligado grandes máquinas con las que se almacenaba el cacao y demás alimentos obtenidos en la zona.
Por muchos años, el gran caserón que le daba vida a La Unión, fue sitio de afamadas fiestas y reuniones a las que se daban cita los más acaudalados de la época, como los Escorihuela, los Cortez y los Domínguez. El agradable clima de montaña hacía de la hacienda un lugar envidiable, muy fresco y con abundante sombra donde descansar. Tantas bondades naturales inspiraron a muchos escritores y más recientemente a cineastas que vieron en el lugar el espacio idóneo para cristalizar sus proyectos de la pantalla grande.
A mediados de la década de los 90, la casa fue cedida para la filmación de la película venezolana "Desnudo con Naranjas", protagonizada entre otros por Daniel Alvarado y Lourdes Valera. Semanas de filmación ameritaron uno que otro derrumbe de paredes y columnas "mal puestas", que desembocaron en la ruina total que observamos. Hoy quedan algunas matas de mango y cambur, diseminadas entre falsas paredes con aires fantasmales, que dejan ver lo que en un día fue y que debido a la intervención del hombre de fin de siglo, la dejó desnuda... y sin naranjas.

Inolvidable también fue conocer Borburata teniendo a Aziz como comentarista de historia y guía para la apreciación de la belleza escondida en sus ruinas

Borburata es un poblado en el municipio de Puerto Cabello, en el estadoCaraboboVenezuela, a pocos kilómetros de Puerto Cabello, el puerto marítimo más importante y de mayor valor económico del país. Fue fundado en 1548. Durante el siglo XVI y XVII sufrió numerosos ataques de piratas.

Borburata es conocido por sus festividades religiosas, por ejemplo, celebra cada primero de junio las fiestas en honor a San Juan;1 y por el Parque Nacional San Esteban, localizado en la cercanía. La zona de Borburata alberga una variedad de hábitats, como playasmanglarescorales y selvas tropicales.
Petróleos de Venezuela tiene un área recreacional en Borburata, muy cerca del hospital Naval y de la refinería El Palito.2
En la población de Borburata se encuentra el santuario diocesano Santísimo Cristo de la Salud, celebrado por peregrinos y locales el 14 de septiembre. Los devotos suelen realizar una procesión que parte desde la iglesia de la Coromoto

Otro de los paseos fascinantes que hice con Aziz Muci-Mendoza: La visita a Ortiz, el pueblo del Guárico en el que se basó Miguel Otero Silva para escribir su novela "Casas Muertas". Realmente Aziz amaba a ese Estado por ser el lugar donde nació su madre y ese paseo fue encontrar un poco de su propia historia personal familiar...Fue algo inolvidable...





"Casas muertas" es el tercer libro del escritor venezolano Miguel Otero Silva, publicada por Editorial Losada, en el año 1955.La novela es de las una descripción del declive de Ortiz, un pueblo en los llanoscentrales del país, debido a las continuas muertes por severas epidemias de malaria y la emigración de sus habitantes hacia las grandes ciudades y las zonas de producciónpetrolera. La novela ilustra el proceso en el que pueblos latinoamericanos sometidos a intereses externos fueron víctimas de un falso progreso y de una modernización desigual y desintegradora.1
Otero ganó el Premio Nacional de Literatura en la edición de 1955-1956 y el Premio Nacional de Novela Arístides Rojas por esta novela, que tendría una continuación 6 años más tarde: Oficina No 1
Carmen Rosa: La protagonista de la historia. Durante su niñez en vez de jugar con muñecas como las demás muchachas, se la pasaba imaginándose como era el viejo Ortiz antes de “la tragedia”. En la historia se muestra la muerte de sus dos seres amados: don Casimiro (su padre) y Sebastián (su novio)., lo cual hace que ella decida a la final irse para Oriente antes de que las enfermedades también la ataquen, y se va con doña Carmelita y Olegario.
Sebastián: El novio de Carmen Rosa. Viene de Parapara a Ortiz todos los domingos para ir a ver a su amor. Es fanático de las peleas de gallos.
Olegario: Trabaja en la tienda de Doña Carmelita.
Doña Carmelita: La madre de Carmen Rosa y Marta.
La señorita Berenice: La maestra de la escuela de Ortiz.
El señor Cartaya: Viejo cascarrabias, gruñón y descreído. Masón del 33º grado. Muy creyente de las ideologías de Juan Vicente Gómez. Cuando Carmen Rosa era niña, él le contaba cuentos e historias, sobre todo el de Juan Ramón Rondón.
Don Casimiro: El padre de Carmen Rosa y Marta.
Marta: La hermana de Carmen Rosa. Esposa de Panchito.
El padre Pernía: Cura de Ortiz. Mulato yaracuyano. Fundó la Sociedad del Corazón de Jesús (rosarios y vía crucis, lectura de Kempis, obras de caridad) para las señoras y las solteronas viejas; las Hijas de María (flores para el altar, Tantum Ego en coro) para las solteras jóvenes; y las Teresitas del Niño Jesús (estampitas para la Virgen, catecismo de Ripalda) para las niñas. De que ardía un espíritu inquebrantable en su religión, de eso no cabía duda. Y de que bajo la sotana llevaba pantalones de hombres, tampoco la había.
Panchito: El esposo de Marta.
Celestino: Buen amigo de Carmen Rosa, siempre estuvo enamorado de ella, pero nunca se lo contó por miedo a que le dijera que nunca podría amarlo, por lo cual tendría que renunciar a todo, inclusive la esperanza.
Hermelinda: La chismosa del pueblo.
El coronel Cubillos: Hermético y huraño. Originalmente trasladaba a los estudiantes presos de Gómez hacia Palenque, pero luego se convirtió en el jefe civil de Ortiz.
Pericote: Una persona tranquila y despreocupada, con su cuatro y sus corridos, sus desfachatados chistes obscenos y sus ingenuas serenatas. Jamás quiso verle a la vida el lado amargo. Su mujer es Petra Socorro.
Petra Socorro: Es la mujer de Pericote. Había sido prostituta en El Sombrero. Cuando el coronel Cubillos le había pedido una noche de placer y ella dijo que no, él decide desquitarse mintiendo sobre Pericote para llevárselo preso a Palenque.
Epifanio: Gruñón y de pocas palabras. Trabaja en la bodega de Ortiz.
El padre Franceschini: No ha pasado por el pueblo de Ortiz un hombre más inteligente, ni más bueno, ni más sabio que él. Era un santo y era testarudo como todos los santos. No quiso nunca nacionalizarse venezolano porque le parecía que dejar de ser italiano era renegar de algo que había nacido con él. Con su musical acento italiano, prometía convertir aquella iglesia en una de las más bellas de la provincia venezolana

 Este texto fue tomado de www.pueblosdevenezuela.com porque vivi ese viaje como un sueño
no sólo por la hermosura de sus ruinas que delataban lo que era el rico pueblo de Ortiz sino por las
apreciaciones que hacía Aziz.
Al llegar a Ortiz, vía Dos Caminos, lo primero que me propuse a ver fue el centro del pueblo, aun sabiendo que Casas Muertas es una novela de ficción, me preguntaba ¿dónde está la casa de Carmen Rosa? ¿Cuál es el caserón del señor Cartaya? Esperaba ver casas con placas en las paredes exteriores indicando cuál era cuál, pero no, nada hacía referencia a tan singular relato de la literatura nacional. Queda todo en la imaginación, de manera que caminé por esas calles que rodean la plaza Bolívar viendo en mi mente a la gente de principios del siglo XX asomadas por las ventanas o sentadas en los banquitos de la plaza comentando las noticias venidas de San Juan y Caracas sobre los últimos acontecimientos políticos y sociales.
La primera casa que me llamó la atención fue una casa deshabitada de dos plantas con unos magníficos balcones , la llaman Casa de Alto. He leído que la casa fue construida en el siglo XIX y según se dice fue la oficina del Jefe Civil, y donde también descansó Simón Bolívar en su ruta hacia la batalla de La Puerta , al parecer se organizó allí un baile en su honor. La llamada Tercera Batalla de La Puerta, tuvo lugar el 16 de marzo de 1818 en la cual Bolívar es derrotado por las tropas de Pablo Morillo.
Hay muchas otras casas, con diversos grados de sofisticación, pero cada cual tiene su encanto. Tal es el caso de  sencillas casas o la elegancia de las que se veía en otras.  La Casa de La Cultura Dr. Luis Acosta Rodríguez, que según una placa de bronce en la pared externa fue inaugurada durante la gestión del alcalde Emilio "Chicho" Donaire el 30 de agosto de 2001. Otra placa dice Cartografía Nacional M.O.P. 181,8 m Altura sobre el nivel medio del mar en La Guaira. Año 1953. Luis Acosta Rodríguez, natural de Ortiz y diputado al Congreso Nacional además de escritor, hizo un gran aporte al saneamiento de ambiental del pueblo y en 1947 creó el Centro Cultural Pro-Mejoramiento . Esta casa originalmente fue conocida como La Nuñera, hogar de la familia Núñez.
Apreciamos una casa que fue construida circa 1808, está frente a uno de los laterales de la iglesia Santa Rosa de Lima y en la esquina sureste de la Plaza Bolívar, muy bien conservada. En la actualidad funciona allí un gerontológico.
Un tanto alejada de la Plaza Bolívar y cercana a la iglesia de Las Mercedes, se encuentra lo que me informaron es una de las casas más antiguas de Ortiz, lamentablemente en ruinas e invadida por la vegetación, era una casa de dos pisos. Sirvió de posada a Simón Bolívar y posteriormente fue propiedad de Joaquín Crespo (1841 - 1898), caudillo militar y dos veces presidente de Venezuela. Nos contaron en el lugar que en algunas de estas casas antiguas, se buscaron monedas y objetos de valor escondidos bajo los pisos. Las familias escondían dinero y joyas de esta manera para protegerla de los saqueos que sufrían estos pueblos durante la guerra.
La Capilla de Las Mercedes  a unas pocas cuadras de la Plaza Bolívar, es una magnífica construcción religiosa colonial, está muy bien preservada. Frente a la capilla hay una plaza grande, ¡qué lástima que no la fotografié!, se menciona varias veces en Casas Muertas, como cuando se habla sobre la ubicación de la casa de Carmen Rosa, donde funcionaba una tienda atendida por su mamá, doña Carmelita... La tienda ocupaba un amplio salón de la casa, situada justamente en la esquina de la manzana, con dos puertas hacia la calle lateral y otra hacia la plaza de Las Mercedes. Sobre las procesiones: Y el Viernes Santo se desprendía la Virgen de los Dolores desde Santa Rosa, tomaba después por la calle real, iba hasta Las Mercedes y volvía a Santa Rosa por otras calles, acompañando al Santo Sepulcro, al paso de una música triste de tambor y flauta, seguida por una colmena de mujeres con velas encendidas, hombres de liquiliqui y muchachos haciendo travesuras... Y sobre eventos especiales: En la plaza de Las Mercedes se levantó en siete días, con troncones de madera y piedras del río, un circo de toros. «Los Cimarrones» se llamaban los toreros que vinieron desde Caracas para la corrida. Y corrió el aguardiente como si hubiera sido lluvia del cielo .
La Plaza Bolívar, amplia, con centenarios árboles y clásicos bancos, tiene en su centro una clásica columna que sostiene al busto del Libertador. Tiene dos placas de mármol, la de arriba dice El pueblo de Ortiz al Padre de la Patria en el bicentenario de su natalicio. Ortiz 24 de julio de 1983. Y la de abajo El distrito Roscio al Libertador Simón Bolívar, 1890.  Ortiz perteneció al distrito Roscio hasta 1991, este distrito tenía cinco municipios: Ortiz, Parapara, San Francisco de Tiznados, San José de Tiznados y San Juan de los Morros. Se cuenta que en el árbol que alli se encuentra, José Tomás Boves mandó a ahorcar a unas cuantas personas en 1814, en plena Guerra de Independencia.
En la esquina noreste de la Plaza Bolívar hay una singular heladería que también es palería, se llama Inversiones Beraca . Allí nos comimos unas deliciosas barquillas y a precio solidario. También nos dieron a probar una especie de délicatesse criolla llamada rúscano, confieso mi ignorancia, primera vez que escuché sobre ellos fue allí, ¡así se aprende en los viajes!. Es un dulce hecho con el tuétano que se saca de las patas de la vaca, además de papelón y vainilla.
No pude rechazar la invitación de Aziz de preguntar cómo llegábamos al cementerio viejo de Ortiz, donde comienza Casas Muertas, con el entierro de Sebastián. El lugar está completamente abandonado y enmontado, tal como lo dice la novela, y no había a quien pedir la llave porque nadie cuidaba del cementerio desde que murió el viejo Lucio. El gamelote y la paja sabanera se hicieron dueños de aquellas tierras sin guardián, campeaban entre las tumbas y por encima de ellas, ocultaban los nombres de los difuntos, asomaban por sobre de la tapia diminuta . Aziz y yo nos hicimos paso entre la alta maleza, esperando, al menos yo, no ser víctima de alguna culebra o algún otro animal por allí escondido. Logramos ver dos tumbas, lástima que no pudimos ubicar sus lápidas.
Iglesia Santa Rosa de Lima. Frente a la plaza se encuentra el templo dedicado a la patrona del pueblo. El frontis es de un estilo poco común, me hizo recordar a las iglesias antiguas italianas, y las torres laterales a iglesias o castillos medievales franceses. Sobre la cúpula central hay una estatua de Santa Rosa de Lima con un niño en sus brazos . El interior de la iglesia es sencillo, pero en óptimo estado, muy ordenado todo, pulcro. La luz se cuela por 46 extraordinarios vitrales, gestionados por el Sr. Giuseppe Di Nino y elaborado por vitralistas de Boconó.  También unas muy vivas imágenes de Jesucristo y de otros santos . Los bancos de madera fueron tallados por el sargento Ramón Núñez.
El templo actual comenzó a construirse en 1886 y a fines de 1888 estaba terminado el frente, según los planos del arquitecto Juan Hurtado Manrique (1837-1896), el mismo que diseñó Palacio de Las Academias de Caracas. Hurtado Manrique muere en 1896 dejando inconclusa la iglesia y no fue sino hasta 1991, casi cien años después, que se reanudaron los trabajos por parte del Ejecutivo del Estado Guárico y la Fuerza Armada y el INCE Militar. El 31 de agosto de 1997, día de Santa Rosa de Lima, el Arzobispo de Calabozo, Helímenas Rojo Paredes, consagra la iglesia, ahora sí completa, ante la asistencia masiva del pueblo orticeño.
Por supuesto, Ortiz tiene su parte moderna. Ha crecido mucho, ya no es el pueblo de las casas muertas y su ubicación estratégica, en el cruce de las carreteras que llevan a San Juan hacia el Norte, a Calabozo hacia el Sur, a El Sombrero hacia el Este y a San Carlos al Oeste le dan mucha vida. El cruce está en un sector llamado Dos Caminos, donde hay restaurantes una estación de servicio, centro de conexiones, una alcabala y así, es casi una parada segura para todo el que viaja por la zona.
Algo de historiaAllá por el siglo XVII, comenzaron a poblar el valle del río Paya ganaderos venidos de la región de San Sebastián de lo Reyes (actualmente en el estado Aragua). Estos colonos llegaron a la entrada de los Llanos bajando del pie de monte. Pronto el Valle de Ortiz, como se comenzó a llamar, se convirtió en uno de los suplidores de carne y cuero de San Sebastián .
El obispo viajero, Mariano Martí, visitó a Ortiz en 1780 y sobre él escribió ... ese pueblo de vecinos españoles estuvo agregado al de Parapara hasta el año de 1776... Reunía 1.187 habitantes .
Ortiz sufrió mucho durante la Guerra de Independencia, en 1812, el caudillo realista Eusebio Antoñanzas (1770 - 1813) ordenó incendiar al pueblo. En 1814 el temible José Tomás Boves, entra en Ortiz causando terror entre los pobladores. El 26 de marzo de 1818 se lleva a cabo la Batalla de La Cuesta, cerca de Ortiz.
Para 1835, ya establecida la República de Venezuela, Ortiz forma parte del Cantón de San Sebastián de los Reyes, de la Provincia de Caracas. Después de varios cambios del orden territorial del país, en 1864, cuando se crearon los 20 estados y un Distrito Federal, Ortiz pasa a ser parte del estado Guárico,  teniendo como capital a Calabozo. Para 1872 Ortiz era la ciudad más grande del estado, con más de 10 mil habitantes (11).
Siendo presidente de la República el general Antonio Guzmán Blanco, fue designado como presidente del estado Guárico el general Joaquín Crespo, nacido en la cercana población de Parapara. Éste mueve la capital del estado de Calabozo a Ortiz en 1874, hasta que en 1877 se vuelve a nombrar a Calabozo. Siguieron cambios y más cambios, la capital vuelve a Ortiz y Guárico pasa a formar parte del Gran Estado Guzmán, la capital es trasladada a Camatagua, luego a Villa de Cura y en 1899 la entidad pasa a llamarse  Gran Estado Miranda. Desde 1934 la capital de Guárico es San Juan de los Morros.
A comienzos del siglo XX Ortiz es azotada por múltiples enfermedades tales como el paludismo, la hematuria y la llamada Gripe Española en 1918. Muchos murieron y otros se trasladaron a lugares menos infectados, es así como el pueblo casi desaparece. Esta época es la que inspira al escritor Miguel Otero Silva para escribir en 1955 su novela Casas Muertas.
Pero el pueblo no solamente no murió sino que resurgió luego de una campaña de saneamiento liderada por la Junta Pro-Reconstrucción de Ortiz en 1938, presidida por Nicanor Rodríguez.
Toponimia
El toponimista Adolfo Salazar-Quijada dice que el nombre de Ortiz viene de una palabra de origen vasco significando "lugar donde abundan las argomas" y "argoma" es una planta espinosa cuyo nombre científico es ulex beaticus (11). Sin embargo, Gutierre Tibón (1905-1999), miembro de la Academia Mexicana de la Lengua Española dice que "Ortiz" es la variante vasca del término latinoFortunus "suerte", que dio origen al apellido Fortún (12). En idioma vasco (euskera) no existe el sonido de la "f" española, de allí que por influencia vasca ahora digamos "hierro" en lugar de "fierro", "hermoso" en vez de "fermoso" y así, de manera que el Fortún se convirtió en "Ortún" y de allí a Ortiz. es otra teoría. Pero existe otra explicación del origen del nombre de este pueblo guariqueño (quizás una explicación legendaria) que dice que era el nombre de un cacique que vivía en la región llamado Ortiz. ¡Será legendaria pero esta explicación me gusta más!.
Ubicación N 09º 37,192'  W 67º 17,318' (en la Plaza Bolívar)
Capital del Municipio Ortiz.

Altura
180 msnm (en la Plaza Bolívar)

Población
6401 habitantes (INE 2001)

Pueblos cercanosDos Caminos (6 km)
Parapara (11 km)
San Juan de los Morros (42 km)
El Sombrero (42 km)
San Francisco de Tiznados (42 km)
Calabozo (87 km)

Para llegar allí

Desde San Carlos de Cojedes, pasando por Tinaquillo son 160 km de carretera de relativo buen estado. Desde Valle de La Pascua son 164 km de carretera regular. Desde San Juan de Los Morros son 42 km.

Referencias
(1) Instituto del Patrimonio Cultural. Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano, 2004-2005. Estado Guárico Municipio Ortiz, Caracas 2005, p.33.
(2) PÉREZ, José Oswaldo. Orígenes históricos del pueblo de Ortiz.
http://www.monografias.com/trabajos12/ortiz/ortiz.shtml (Consultada el 20.02.2012).
(3) Instituto del Patrimonio Cultural.  Ob. cit. p. 35
(4) OTERO SILVA, Miguel. Casas Muertas. Editorial Seix Barral, S.A. Barcelona, 1975. p. 20.
(5) OTERO SILVA, Miguel. Ob. cit., p. 25.
(6) OTERO SILVA, Miguel. Ob. cit., p. 10.
(7) Arquidiócesis de Calabozo, Parroquia Santa Rosa de Lima. Historia de la iglesia Santa Rosa de Lima.2009. Tríptico informativo.
(8) Ibídem.
(9) PÉREZ, José Oswaldo. Ob. cit.
(10) SALAZAR-QUIJADA, Adolfo. Origen de los nombres de los Estados y Municipios de Venezuela.Cartografía Nacional/UCV, Caracas, 1994. p. 211.
(11) PÉREZ, José Oswaldo. Ob. cit.
(12) TIBÓN, Gutierre. Diccionario comparado de los apellidos españoles, hispanoamericanos y filipinos. Fondo de Cultura Económica, México, 1995. p. 98.

Germán Montero Alcalá
Febrero 2012