A Cora Páez de Topel Capriles

A Cora Páez de Topel Capriles
A Cora Páez de Topel Capriles, gran amiga de Aziz Muci-Mendoza, él le recordaba al compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach, protagonista de la película franco-italiana "Muerte en Venecia" (título original: Morte a Venezia) realizada en 1971 y dirigida por Luchino Visconti. Adaptación de la novela corta del mismo nombre del escritor alemán Thomas Mann.Se trata de una disquisición estético-filosófica sobre la pérdida de la juventud y la vida, encarnadas en el personaje de Tadzio, y el final de una era representada en la figura del protagonista.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Cuán triste oír esa peyorativa frase, "En este país... ", como si el nuestro fuera de otro, como si no lo sintiéremos muy adentro, como si lo despreciáramos, como si estuviéramos del todo alejados de su circunstancia.

Elogio del voto...

No votar es no sentir tu patria en el corazón. No votar es sentirte ya derrotado...

RAFAEL MUCI-MENDOZA |  EL UNIVERSAL
domingo 1 de diciembre de 2013  12:00 AM
Cuán triste oír esa peyorativa frase, "En este país... ", como si el nuestro fuera de otro, como si no lo sintiéremos muy adentro, como si lo despreciáramos, como si estuviéramos del todo alejados de su circunstancia... El voto es un insigne rasgo de ciudadanía y, a su vez, la expresión de pertenencia que tiene una persona hacia la sociedad en la que participa y recordatorio del deber de fortalecer sus instituciones. El voto es una condición necesaria pero no suficiente para que un sistema político sea democrático. Hay gobiernos dictatoriales como el nuestro en los cuales las condiciones de desventaja para los opositores alcanzan grado tan enrarecido que impide considerarlos democráticos. Para el totalitarismo, el voto es suerte de crucifijo ante la figura de Satán, es un conjuro, por ello le temen y tratan de disminuir su significado liberador. Si tú no votas, otro votará por ti; otro usara los números de tu cédula y serás doblemente burlado... No votar es no sentir tu patria en el corazón. No votar es sentirte ya derrotado... Nos harán trampa, eso sabemos, por mientras más votemos, mientras más salgamos a la calle para una fiesta democrática, más difícil les será cumplir su torcido cometido. 

Nadie puede ser tan vil como para echar hacia afuera todo su odio; parte de su ponzoña quedará retenida, e inexorable, dañará sus defensas y por ello el cáncer acecha desde cerca a prominentes miembros de la nomenklatura, y los más refinados sufrimientos -esos que han infligido a otros-, les harán pagar por su maldad. Votaremos y lo haremos en masa; demostraremos ese, nuestro talante democrático que aunque quisieran no podrán arrebatárnoslo. 

"Otras horas felices, matarán estas horas doloridas, las que hoy son heridas, se volverán mañana, cicatrices...". Gregorio Marañón. 

rafaelmuci@gmail.com

Gregorio Marañón y Posadillo (Madrid19 de mayo de 1887 – ibídem27 de marzode 1960) fue un médico endocrinocientíficohistoriadorescritor y pensador español, cuyas obras en los ámbitos científico e histórico tuvieron una gran relevancia internacional. Durante un largo período dirigió la cátedra de endocrinología en elHospital Central de Madrid. Fue académico de número de cinco de las ocho Reales Academias de España (de la lenguade la Historiade las Bellas ArtesNacional de Medicina y de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales)
Nació en Madrid el 19 de mayo de 1887, ciudad donde falleció el 27 de marzo de 1960. Casado con Dolores Moya en 1911, tuvieron tres hijas y un hijo (Carmen, Belén, María Isabel y Gregorio, marqués de Marañón).
Hombre austero, humanista y liberal, está considerado como uno de los más brillantes intelectuales españoles del siglo XX.1 Además de su erudición, destacó por su elegante estilo literario. Como otros intelectuales de la época, se implicó política y socialmente: combatió la dictadura de Primo de Rivera y se manifestó crítico con el comunismo, apoyó en un primer momento la Segunda Repúblicaaunque no tardó en criticarla por su incapacidad de aunar a todos los españoles,2 al decantarse cada vez más hacia la extrema izquierda. Mantuvo en todo momento, desde su compromiso con la dignidad humana, una actitud crítica hacia los excesos de ambos bandos en el drama de la guerra civil española, lo que en el Madrid del Frente Popular puso en grave peligro su vida.
Su contribución a la Medicina se centró pronto en la Endocrinología, de la que fue uno de sus precursores.
Escribió el primer tratado de Medicina Interna en España, junto con el Dr. Hernando, y su libro Manual de diagnóstico etiológico (1946) fue uno de los libros de medicina más difundido en todo el mundo por su novedoso enfoque en el estudio de las enfermedades y por sus infinitas e inéditas aportaciones clínicas.
Además de su dedicación intensa a la medicina, escribió sobre casi todo: historia, arte, la cocina, el vestido, el peinado, etc.
En sus obras analizó, con un género literario singular e inédito: «ensayo biológico», las grandes pasiones humanas a través de personajes históricos, y sus características psíquicas y fisiopatológicas: la timidez en su libro Amiel, el resentimiento en Tiberio, el poder en El Conde Duque de Olivares, la intriga y la traición política en Antonio Pérez, uno de los hacedores de la leyenda negra española, el «donjuanismo» en Don Juan, etc.
Fue admitido y colaboró en cinco de las ocho Reales Academias españolas.
La huella de Marañón es, en palabras de Ramón Menéndez Pidal, «imborrable» tanto en el plano de la ciencia como en quienes lo trataron.3 Pedro Laín Entralgo distinguió hasta 5 personalidades distintas en este gran médico madrileño: el Marañón médico, elMarañón escritor, el Marañón historiador que contribuyó grandemente a su «universalidad», el Marañón moralista y el Marañón español.4 Lo que hace más singular su obra es la multiplicidad de facetas que abarca: el plano científico, ético, moral, religioso, cultural, histórico... en definitiva «humano». Fue médico de la Casa Real, y de numerosísimos personajes de la vida política, literaria y social de España,4 pero por encima de todo fue «médico de beneficiencia» —o de atención a los pobres— del Hospital Provincial de Madrid, hoy Hospital General Universitario Gregorio Marañón,5 donde en 1911 fue adscrito a su petición al servicio de enfermedades infecciosas. Junto con éste, el mayor hospital de Madrid, hoy también llevan su nombre numerosas vías públicas e instituciones educativas de toda España.

El pueblo de Jódar, Jaén, a la memoria de Marañón. Octubre de 2012

OBRA:

  • La sangre en los estados tiroideos (1911)
  • Investigaciones anatómicas sobre el aparato paratiroideo del hombre (1911)
  • Las glándulas de secreción interna y las enfermedades de la nutrición (1913)
  • La doctrina de las secreciones internas. Su significación biológica y sus aplicaciones a la clínica (1915)
  • Manual de Medicina Interna (1916)
  • La edad crítica (1919)
  • Problemas actuales de la doctrina de las secreciones internas (1922)
  • Gordos y flacos (1926)
  • Tres ensayos sobre la vida sexual (1926)
  • Estados prediabéticos (1927)
  • El bocio y el cretinismo (1927)
  • El problema de las febrículas (1927)
  • Manual de enfermedades del tiroides (1929)
  • La diabetes insípida (1929)
  • Los accidentes graves de la enfermedad de Addison (1929)
  • Los estados intersexuales en la especie humana (1929)
  • El problema social de la infección (1929)
  • Amor conveniencia y eugenesia (1929)
  • Endocrinología (1930)
  • La evolución de la sexualidad y los estados intersexuales (1930)
  • Estudios de fisiopatología sexual (1931)
  • Amiel. Un estudio sobre la timidez (1932)
  • Once lecciones sobre reumatismo (1933)
  • Los problemas clínicos de los casos fáciles (1937)
  • El climaterio de la mujer y del hombre (1937)
  • Estudios de endocrinología (1938)
  • Manual de las enfermedades endocrinas y del metabolismo (1939)
  • Estudios sobre Fisiopatología hipofisaria (1940)
  • Nuevos problemas clínicos de las secreciones internas (1940)
  • El diagnóstico precoz en endocrinología (1940)
  • Alimentación y regímenes alimentarios (1942)
  • Relatos de endocrinología (1944)
  • Manual de diagnóstico etiológico (1946)
  • Crítica de la Medicina dogmática (1950)
  • Diecisiete lecciones sobre reumatismo (1951)
  • El crecimiento y sus trastornos (1953)
  • La medicina y nuestro tiempo (1954)
  • Fisiopatología y clínica endocrinas (1955)

Historia

  • Ensayo biológico sobre Enrique IV de Castilla y su tiempo (1930)
  • Las ideas biológicas del Padre Feijoo (1934)
  • España y la historia de América (1935)
  • Vocación y ética (1936)
  • El Conde-Duque de Olivares. La pasión de mandar (1936)
  • Tiberio. Historia de un resentimiento (1939)
  • Tiempo nuevo y tiempo viejo (1940)
  • Don Juan. Ensayo sobre el origen de su leyenda (1940)
  • Luis Vives. Un español fuera de España (1942)
  • Antonio Pérez. El hombre, el drama, la época (1947)
  • Españoles fuera de España (1947)
  • Los procesos de Castilla contra Antonio Pérez (1947)
  • Cajal. Su tiempo y el nuestro (1950)
  • El marqués de Valdecilla (1951)
  • Efemérides y comentarios (1955)
  • El Greco y Toledo (1957)
  • Los tres Vélez, una historia de todos los tiempos (1960, publicado en 1962)
  • Expulsión y diáspora de los moriscos españoles (manuscrito inédito encontrado en 1980 y publicado en 2004 por Santillana Ediciones)

Pensamiento

  • Biología y feminismo (1920)
  • Sexo, trabajo y deporte (1925)
  • Raíz y decoro de España (1933)
  • Vocación y ética (1935)
  • Psicología del gesto (1937)
  • «Liberalismo y comunismo» (1937, artículo)
  • Crónica y gesto de la libertad (1938)
  • Elogio y nostalgia de Toledo (1941)
  • Vida e historia (1941)
  • Ensayos liberales (1946)
  • Españoles fuera de España (1947)
  • El alma de España (1951)

El nacionalismo ruso tuvo entre sus notables exponentes están Mijaíl Glinka, Mili Balákirev, Aleksandr Borodín, César Cuí y Músorgski, quienes cultivaron con determinación el espíritu ruso

El Carabobeño 28 noviembre 2013

Martha Barroeta || Taller de Fantasía

Mussorgsky (I)
mebarroeta@hotmail.com
“Mis obras encontrarán sin duda prevención por su parte; es natural, ya que lo que usted le turba es la forma de acción de mi personalidad”... Ya es hora de dejar de ver en mí un niño al que es necesario dirigir para que no se caiga”. MM
O también, Modesto Pietróvich Mussorski. Este compositor de origen ruso nace en el año de 1839 en Karevo.
Del músico conocemos que perteneció al grupo de los cinco. Entre los que figuraban Balakiriev, Cui, Borodin, Rimskikorsákov y el propio Mussorgsky. Este grupo renovó la música rusa, dedicando preferente atención al patrimonio folklórico de su patria. Fue el más eminente de este grupo, aunque conocemos que su vida musical se desarrolló en la penumbra. Hay en la vida del músico una antorcha del arte nacional, un signo de la canción popular; esa misma que los niños escuchan con total libertad, donde la imaginación se embriaga de amor y de música. El compositor conservará durante toda su vida esa primera impresión.
Esas estampas invariables y hermosas que conservamos a lo largo de toda nuestra existencia. Como hecho curioso, cuando la ópera italiana se imponía, Mussorski suspiraba por Rossini, Verdi y Bellini. Poco a poco se separa de Balakirev -su maestro- y éste empeñado en hacer de él un músico puro, un maestro en la forma, y quizás dejar una huella indeleble, no logra conseguirlo. Como compositor, el gesto, lo humano, el drama, la canción y sus tres tipos de melodías características: las piezas líricas, las canciones de cunas de muerto y los bocetos realistas. Su soledad de genio es muy difícil. Cuando me dispongo dentro de la historia de la música estudiar a los maestros universales de todos los tiempos y en cualquiera de sus disciplinas, una de las facetas que más me enternece es acariciarle el alma y dejar que la esperanza que albergaron en sus vidas me hable de cualquier manera.
Una de esas admirables formas de manifestarse -en el caso de este compositor- es a través de su música y de la literatura escrita alrededor de él.
Modest1 Petróvich Músorgski (en ruso: Модест Петрович Мусоргский) (Karevo,Pskov21 de marzo de 1839 — San Petersburgo28 de marzo de 1881) fue uncompositor ruso, integrante del grupo de Los Cinco. Entre sus obras destacan la ópera Borís Godunov y los poemas sinfónicos Una noche en el Monte Pelado yCuadros de una exposición.Modest Músorgski nació el 21 de marzo de 1839 (9 de marzo, según el calendario juliano), en la aldea rusa de Karevo (Pskov, al norte de Rusia), en una región campesina donde vivió sus primeros diez años. Ya mayor, volvía con frecuencia y permanecía largas temporadas, saturándose de la sensibilidad y el humor de la gente de su pueblo, para evocarlas después en la música que componía.
De salud quebrantada y una vida de estrechez, a su carácter nervioso se unía una extrema sensibilidad que le permitía captar una visión exacta y consciente del pueblo. A partir de los veinte años su espíritu le cantó a los inocentes, a los pobres y a los desamparados. A diferencia de algunas composiciones de escasa trascendencia que escribió en su juventud, en su etapa de máxima creatividad se dedicó plenamente a concebir a través de su arte una imagen fiel de la vida, con predominio de la verdad sobre la belleza.
A los 27 años de edad, la hermana de Borodín describió a Músorgski como «un brillante oficial en el regimiento de Preobrazhensky», actividad que alternaba con la música, y aunque eran frecuentes las acometidas del padecimiento nervioso que lo aquejó casi toda su existencia, el amor por la música lo impulsaba a sobreponerse con renovado entusiasmo.
Modest Músorgski, si bien no alcanzó todo su potencial, poseía un prometedor talento musical, que le convirtió en uno de los más prominentes compositores rusos. Su originalidad, energía e ímpetu no lo hicieron invulnerable a los vicios, dejando inacabados algunos encargos y acortando prematuramente su vida.
Músorgski cayó en una profunda depresión tras el fallecimiento de su madre.
El pintor ruso Ilyá Repin realizó un retrato de Músorgski pocos días antes del deceso de éste que, en contraste evidente con la descripción anterior, lo muestra avejentado y deshecho por el alcohol, con los cabellos en desorden y en bata de enfermo, aunque con una mirada sumamente expresiva y dulce. Murió el 28 de marzo de 1881, pocos días después de cumplir 42 años.
Desde épocas pretéritas Rusia ha sido poseedora de una cultura popular musical abundante. Y aunque en aquellas latitudes desde dos siglos atrás tuvieron auge composiciones provenientes de Francia e Italia, como la ópera de esta última, fue hasta el siglo XIX cuando Rusia inició su propia cultura musical. Singular por su historia y por su carácter, es lo que se denomina «la escuela rusa».
Según algunos especialistas, sin un antecedente que prevea su evolución, el arte musical ruso surgió en pleno siglo XIX y fructificó en un lapso de cinco décadas en que se constituyó como un todo independiente, homogéneo y extenso. El rápido crecimiento de esta corriente musical provoca asombro por las cualidades excelentes de sus obras. Esta música representa una expresión identificada como nacionalista por sus autores, que generaron sus obras a partir de temas originados en los cantos, leyendas y tradiciones dimanados del pueblo.
Entre sus notables exponentes están Mijaíl GlinkaMili BalákirevAleksandr BorodínCésar Cuí y Músorgski, quienes cultivaron con determinación el espíritu ruso. Se autodenominaron «el Poderoso Puñado» (aunque ahora ese nombre se traduce como «el Grupo de los Cinco»), con la particularidad de que eran compositores por afición, ya que convencidos de que no era posible mantenerse económicamente de la composición musical, desarrollaban actividades ajenas al arte pautado.
Músorgski.
Borodín era profesor de química en la Escuela de Medicina. César Cuí enseñaba fortificación en la Escuela de Ingenieros y Artilleros y fue autor de varios opúsculos sobre esa materia; Músorgski se desempeñó como un empleado sin relevancia y, en consecuencia, su vida estuvo llena de estrecheces económicas, rayana en la miseria, lo que tal vez incidió en su limitada formación musical.
Al mencionar a la música rusa, de inmediato se recuerda su carácter nacionalista. Estilo que incluso cultivaron algunos precursores que desde los primeros escarceos de la música pautada recurrieron al folclore popular, y que plasmaron en las partituras de ópera o en obras instrumentales, al tiempo que en los escenarios líricos empezaban a presentarse cuadros de la vida campesina.
Algunos criticaron a Glinka, Balákirev o a Nikolái Rimski-Kórsakov, de enriquecer su lenguaje artístico con los cantos populares, y hubo quienes contraponían la música llegada de Occidente a la música autóctona de compositores locales cuando Rusia empezó a producir música. Hasta la fecha, en toda la obra musical rusa de primer orden son evidentes los caracteres del nacionalismo.
Ahora bien, los cultivadores de la corriente nacionalista evolucionaron hacia un arte musical libre de convencionalismos que denominaron en aquel entonces «movimiento moderno», en el que la melodía, la tonalidad y el ritmo eran libres, precisamente como en los cantos del pueblo, y Músorgski sobresale del grupo por sus audacias musicales intuitivas nunca antes concebidas, o por lo menos expresadas, muy personales de la sensibilidad creadora de este autor, al tomar los elementos populares y aprovecharlos mediante una profunda elaboración; no los transformó ni los adaptó simplemente, sino que les supo extraer la esencia que le habría de servir para manifestar su temperamento y sensibilidad en la mayoría de su obra.
La singularidad de sus composiciones es que no se trata sólo de la expansión de sonoridades, sino que por lo regular se remite a especificar alguna cosa, sean los ritmos del lenguaje hablado o los movimientos de éste. Y así, Músorgski es único en su arte, por cierto muy poco difundido en Occidente, indiscutible ejemplo de su raza, de su grupo y de su tiempo.
La música vocal de Músorgski evita generalmente las líneas melódicas y el fraseo simétrico y tiende a ajustarse lo más estrechamente posible a los acentos del habla normal. Rasgo destacado de las melodías de Músorgski es su carácter modal. Ajeno al uso convencional de la armonía, crea nuevas armonías. El realismo, que constituye un rasgo tan destacado de la literatura rusa del siglo XIX, está ejemplificado en Músorgski no sólo en el hecho de imitar la palabra hablada, sino en la descripción musical. Como otros compositores rusos, Músorgski construye sus efectos mediante la repetición y acumulación y no por medio de un desarrollo temático.
Su legado musical consta de una treintena de canciones, entre las que sobresalen La habitación de niños (conformada por siete obras que se consideran lo mejor de Músorgski, las cuales desde su estreno le aportaron popularidad a su autor); Cantos y danzas de la muerteLa canción de la pulga (con letra del dramaturgo alemán Wolfgang Goethe); ocho composiciones corales; la ópera Borís Godunov; el drama musical JovánshchinaEl matrimonio (primer acto), comedia musical; La feria de Soróchinsk; las composiciones orquestales Scherzo en si bemolIntermezzoMarcha a la turcaUna noche en el monte pelado.
MUSICA PARA PIANO
Sus dos obras más conocidas en el mundo occidental son la ópera Borís Godunov (basada en episodios de la historia rusa) y su composición para piano Cuadros de una exposición, que posteriormente el compositor francés Maurice Ravel adaptó para orquesta, lo que hizo que tuviera mayor difusión fuera de su país. Cuadros de una exposición también fue arreglada y tocada por el grupo Emerson, Lake & Palmer y tienen un cd titulado igual que la obra de Mussorgski.