A Cora Páez de Topel Capriles

A Cora Páez de Topel Capriles
A Cora Páez de Topel Capriles, gran amiga de Aziz Muci-Mendoza, él le recordaba al compositor de mediana edad Gustav von Aschenbach, protagonista de la película franco-italiana "Muerte en Venecia" (título original: Morte a Venezia) realizada en 1971 y dirigida por Luchino Visconti. Adaptación de la novela corta del mismo nombre del escritor alemán Thomas Mann.Se trata de una disquisición estético-filosófica sobre la pérdida de la juventud y la vida, encarnadas en el personaje de Tadzio, y el final de una era representada en la figura del protagonista.

domingo, 8 de septiembre de 2013

"Lo indefinido es ingénito e incorruptible, pues lo que comienza necesariamente tiene un fin; y toda corrupción tiene un término". Anaximandro

Elogio de la sensibilidad...

¿Ha mejorado la medicina venezolana por la presencia cubana invasora...?

RAFAEL MUCI-MENDOZA |  EL UNIVERSAL
domingo 8 de septiembre de 2013  
Nos encontramos tal como en la noche medioeval donde la humanidad fue llevada a una profunda depreciación de los valores del espíritu. Somos la burla y el desprecio de América; nos gobiernan la sombra, la miseria humana y la chabacanería. Se abrieron los primeros cuatro sellos del Apocalipsis: tres jinetes que representan a las fuerzas destructivas del mal; una trilogía nefasta se ha apoderado del país, y particularmente de la medicina nacional: insensibilidad, negligencia e indolencia que como caballos apocalípticos, todos coloreados de rojo, constituyen alegorías de la hambruna y la enfermedad, de la guerra al pobre, y de la peste: la muerte al desvalido. Pero no olvidemos que Jesucristo, el arquero, el jinete de la victoria, montaba el cuarto caballo blanco y surge como respuesta al Mal... Inspirará al hombre la vergüenza del mal y la emulación del bien.

En El banquete (380 a.C.), Erixímaco asentó, "me atrevo a asegurar que el amor preside a la medicina, pero es cuando se aplica al bien y está regalado por la justicia y la templanza". ¿Ha mejorado la medicina venezolana por la presencia cubana invasora, cabeza de playa del castrocomunismo? ¿Se vacuna más al niño, se hacen más controles prenatales, se previene con control periódico y vacuna el VPH, virus villano, productor del cáncer del cuello uterino, primera causa de muerte de la mujer venezolana? ¿Se encuentra más saludable el obeso venezolano, el palúdico, el canceroso o el enfermo de Sida? Todo una farsa, un gran engaño, un retroceso; son malos, no les basta con el hartazgo de los dineros públicos, no encuentran la mitad perdida.

"Lo indefinido es ingénito e incorruptible, pues lo que comienza necesariamente tiene un fin; y toda corrupción tiene un término". Anaximandro 

rafael@muci.com

jueves, 5 de septiembre de 2013

Con Arturo Michelena y Braulio Salazar, Wladimir Zabaleta tuvo el privilegio de ser considerado -en siglos diferentes- el pintor de Valencia

Con Arturo Michelena y Braulio Salazar, Wladimir Zabaleta tuvo el privilegio de ser considerado -en siglos diferentes- el pintor de Valencia

El Carabobeño 04 septiembre 2013

Wladimir Zabaleta, el último gran maestro de la pintura valenciana

 
Alfredo Fermín 
Con Arturo Michelena y Braulio Salazar, Wladimir Zabaleta tuvo el privilegio de ser considerado -en siglos diferentes- el pintor de Valencia. En la madrugada de este martes, el último de esos grandes maestros falleció dejando a su ciudad con la incredulidad de que se haya ido tan pronto, cuando se le apreciaba tan vital y tan entusiasta con sus proyectos artísticos. 
Un paro respiratorio que le produjo daños en el cerebro y en el sistema coronario, con complicaciones por su padecimiento de diabetes, obligó a su hospitalización en la unidad de Cuidados Intensivos de la clínica La Viña, donde falleció a las 4 de la mañana. Le acompañaban sus hijos Teodoro Zabaleta, Gotto y Wladimir Zabaleta  Chazzin y su esposa  Cristina Chazzin de Zabaleta. 
La consternación fue general en la ciudad, pues el artista gozaba del aprecio general, como se evidenció en las redes sociales que transmitieron la triste noticia con mensajes luctuosos por la pérdida de uno de los más extraordinarios artistas nacionales que alternó su obra pictórica y escultórica con la educación. Dirigió las escuelas de Arte Carmelo Fernández de San Felipe, Rafael Monasterios de Maracay y Arturo Michelena de Valencia. 
Nacido en  el sector de Las Cocuicitas, de esta ciudad, en 1944, en el hogar de siete hijos formado por Luis Ricardo Klose, descendiente de alemanes y Teodor Zabaleta, desde niño se sintió fascinado por los paisajes que pintaba a orillas del Cabriales. Leopoldo La Madriz, quien se dio cuenta de que el muchacho tenía “talento a borbotones” lo remitió a Braulio Salazar para que le enseñara a pintar. 
El muchacho se encariñó tanto con el maestro Braulio y con su esposa Rosita, que pasaba con ellos casi todo el tiempo y lo tuvieron como otro de sus hijos.  “Mi mamá, que era una negra embraguetá fue un día a la casa del artista para preguntarle si yo servía para artista. El maestro le dijo que yo era un talento. Entonces mamá le respondió: yo lo dejo a su cuidado, pero tenga en cuenta que si mañana pasado, él se muere de hambre, como lo otros pintores, usted es el responsable”. Contaba con la gracia y simpatía que le caracterizaba. 
Artista de talento
A los 14 años Wladimir Zabaleta ingresó a la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena, que dirigía Braulio Salazar. Allí concluyó sus estudios en 1962 y conoció  a los artistas Jacobo Borgess, Luis Lucksic y Oswaldo Vigas con el cual trabajó en su taller de Mérida, hasta cuando el concejo municipal de Valencia le otorgó una beca para estudiar en París donde tiene la experiencia de vivir los eventos revolucionarios del Mayo Francés. En la capital francesa se desempeñó como ayudante de Carlos Cruz Diez y Jesús Soto. Además, desarrolló su vocación por la Historia del Arte visitando museos, galerías y talleres de artistas famosos. Años más tarde lo hará en museos de las ciudades norteamericanas Los Angeles, Filadelfia, Chicago, Boston, San Francisco y Nueva York y,  en “La Gran Manzana” se residencia de 1989 a 1993. 
A finales de los años 80 irrumpió  y sorprendió a la crítica especializada con una pintura expresionista, de espontaneidad lírica influenciada por  el alemán Hans Hartung. Se alistará luego en el movimiento Informalista con libertad caligráfica y chorreados de pintura y en el Constructivismo que le dio mayor claridad conceptual. Se dedicó luego a la creación de una serie de tótems, marcado por la moda de la búsqueda de la identidad latinomericana. 
Con esta tendencia tuvo la satisfacción de ganar el Premio Arturo Michelena del Ateneo de Valencia, en 1975. Pero luego llegó a la conclusión de que “la identidad latinoamericana no existe”, por lo cual se dedicó a la relectura de la pintura española en la cual “están los orígenes del Arte Venezolano”. Para esa experiencia, en 1980, va España donde queda fascinado con las obras de El Greco Zurbarán, Goya y especialmente Velásquez del cual decide reinterpretar Las Meninas. 
Zabaleta ejerció también con maestría la escultura de lo cual dan cuenta obras en espacios abiertos de la ciudad: el Toro de la Plaza Monumental, los exteriores de la empresa Tevenca, de su amigo y protector Paco Cabrera, las rejas del Polideportivo Misael Delgado y la monumental escultura en honor a la Virgen de Begoña, en la redoma de Guaparo.  
Bélgica Rodríguez, ex presidenta de la Asociación Internacional de Críticos de Arte, AICA, en el hermoso libro Zabaleta, publicado en 2011, titulado “Zabaleta”, concluye destacando lo afirmado por el artista en una entrevista, realizada por nosotros, publicada en El Carabobeño: “Mi obra siempre ha sido un canto a la libertad. Cuando tenía catorce años quise ser un gran artista desde el punto de vista formal. Hoy quiero ser-simplemente - un artista libre”.  
Exequias 
El cuerpo de Wladimir Zabaleta ha sido velado en la funeraria Santa Rosa, frente al parque Fernando Peñalver. A las 8:30 de la mañana, monseñor Reinaldo Reinaldo Del Prette, arzobispo de Valencia, celebrará una misa   exequial de cuerpo  presente. El acto del sepelio tendrá lugar en el cementerio Jardines del Recuerdo a las 10 a.m. 
La Universidad de  Carabobo, que lo distinguió con el Doctorado Honoris Causa, y diversas instituciones de la ciudad han emitido acuerdos expresando el dolor que existe en esta ciudad por el fallecimiento del eminente artista.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Juan Pablo Muci y Federico Pacanins presentan el libro y video Columnas Policromadas una pieza que no sólo muestra las mejores obras del maestro Manaure, realizadas en la última década, sino también realiza un recorrido por la Caracas de los años 50, y la vida de un artista que revolucionó el mundo de las artes plásticas en el país.

Juan Pablo Muci y Federico Pacanins presentan Columnas Policromadas

Mateo Manaure, artista plástico venezolano / Foto: Manuel Sardá
Mateo Manaure, artista plástico venezolano / Foto: Manuel Sardá
La obra invita al lector a adentrarse en la vida convulsionada de la Caracas de los años 50, a través de los relatos del maestro Manaure

Juan Pablo Muci y Federico Pacanins presentan el libro y video Columnas Policromadas una pieza que no sólo muestra las mejores obras del maestro Manaure, realizadas en la última década, sino también realiza un recorrido por la Caracas de los años 50, y la vida de un artista que revolucionó el mundo de las artes plásticas en el país.

Mateo Manaure nació en Uracoa, estado Monagas en el año 1926. En 1946 egresa de la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas en Caracas, y es a partir de este momento que se convierte en un artistas, que junto al grupo de Los Disidentes, cambiaría la forma de hacer arte en el país, y que a gracias a su ingenio, tenacidad y humildad logró que su rúbrica quedara en los edificios más emblemáticos de Caracas.

Columnas Policromadas invita al lector a adentrarse en la vida convulsionada de la Caracas de los años 50, a través de los relatos del maestro Manaure. Muci y Pacanins recopilaron diversas conversaciones establecidas con el artista en las que no sólo habla de su obra Columnas Policromadas, sino también de otras piezas de arte de su autoría.
Asimismo, Manaure lleva al lector a un viaje en el que se encontrarán con personajes como Alejandro Otero, Armando Reverón, Pablo Picasso, Carlos Raúl Villanueva, Pascual Navarro, Jesús Soto y demás artistas con los que no sólo entabló amistad, sino que lo acompañaron en la aventura de abrirle paso al arte abstracto en Venezuela.

En el año 2000, Juan Pablo Muci y Federico Pacanins realizaron una serie de entrevistas al maestro Manaure, el resultado de estas conversaciones se encuentra plasmado en Un pedazo de historia, un DVD  anexado al libro.

El próximo 28 de septiembre a las 5:00 pm, ambos autores presentarán su obra dedicada al artista plástico en la Librería el Buscón, ubicada en Paseo Las Mercedes, el evento contará con la presencia del Mateo Manaure, quién firmará ejemplares a los asistentes.

Las señas de identidad de un festival musical no se limitan a su programación. Es de capital importancia el ambiente que se genera, la atmósfera vital que se respira alrededor de las actividades. El Festival Rossini de Pesaro es, en ese sentido, único. No se parece a ningún otro, con lo que atrae a un tipo de público muy especial.

Rossini: espiral de hedonismo

El Festival de Pesaro ofrece una mezcla única de música y otros placeres

El tenor peruano Juan Diego Flórez triunfa con su Arnold de ‘Guillaume Tell’

Un momento de la representación del montaje de Davide Livermore de 'L'italiana in Algeri'. /STUDIO AMATI BACCIARDIr
Las señas de identidad de un festival musical no se limitan a su programación. Es de capital importancia el ambiente que se genera, la atmósfera vital que se respira alrededor de las actividades. El Festival Rossini de Pesaro es, en ese sentido, único. No se parece a ningún otro, con lo que atrae a un tipo de público muy especial. Admiradores de Rossini, desde luego, pero también del entorno paisajístico, gastronómico y relajante de la zona donde se enmarca. Pesaro, lugar natal de Rossini, es una ciudad a orillas del Adriático con una playa rebosante de sombrillas multicolores. Le Marche, la región donde se ubica, posee un seductor paisaje de suaves colinas y amplios horizontes que ha sugerido a algunos historiadores razones o sinrazones de la manera de componer no solamente de Rossini, sino también de otros músicos de la zona como Spontini o Pergolesi. En Urbino nació Rafael y en toda la región hay obras pictóricas admirables de Piero della Francesca. En cuanto al terreno hedonista por excelencia, la gastronomía, y sin entrar en las creaciones de Rossini al respecto, en la región existen platos tan atractivos como los tacconi alle fave, una pasta con harina de habas, o la oca in porchetta. La cocina contadina se puede apreciar en plenitud en lugares como Montecucco en la población del mismo nombre, en la demarcación de San Giorgio di Pesaro. Lo más socorrido, sin salir de Pesaro, es la terraza de Harnold's frente al teatro Rossini, donde oficia de maestro de ceremonias el simpático Patricio, y goza de buena fama el pescado de La Cozza Amara, en la zona de los dos puertos. El complemento de la música con las demás manifestaciones artísticas y ambientales da, pues, a Pesaro un toque especial, lo que explica en cierto modo el elevado número de espectadores españoles que frecuenta el festival, y no solamente del sector específicamente musical.
Juan Diego Flórez como Arnold en 'Guillaume Tell'. / STUDIO AMATI BACCIARDI
El espectáculo, estrella de la edición número 34 del festival, y el único que se ha celebrado en el Adriatic Arena, polideportivo a las afueras de la ciudad, ha sido Guillaume Tell, última ópera de Rossini y partitura de enorme dificultad. Ha contado con eltenorissimo Juan Diego Flórez, que ha salido del desafío tan fresco como una lechuga, gracias a su portentosa técnica, su dominio del estilo, la belleza de su timbre y su facilidad para los agudos. El aria, y escena, del comienzo del cuarto acto, fue sencillamente apabullante. Estuvo acompañado en la representación por cantantes de mucho fuste como Marina Rebeka, Nicola Alaimo o los españoles Simon Orfila y Celso Albelo. El joven director Michele Mariotti puso un brío y dinamismo muy especiales al frente de la orquesta del teatro Comunal de Bolonia, y el director de escena Graham Vick, con su escenógrafo Paul Brown de principal colaborador, planteó una solución escénica en una línea conceptual de subrayar el abismo entre explotadores y explotados, con brillantes ideas y alguna irregularidad en el desarrollo. No fue un trabajo redondo pero sí de los que hacen reflexionar.
Yi-Chen Li plantea una ordenada y elegante ‘L'occasione fa il ladro’
El momento más emotivo del festival ha sido, sin embargo, la versión en concierto anteayer de La donna del lago. El maestro Alberto Zedda sufrió un desfallecimiento en el primer acto, lo que obligó a parar la función durante media hora, pero se recuperó y continuó como un héroe hasta el final, realizando una versión tan magistral como arrolladora. Contó con un reparto vocal del que sacó petróleo de buena ley y en el que se encontraban, entre otros, la vitalista soprano valenciana Carmen Romeu y la magnífica mezzosoprano siciliana Chiara Amarù. El éxito fue apoteósico y a las interminables ovaciones al maestro se unieron cantantes, coro y orquesta. Inolvidable. A Zedda también se le ha homenajeado con la edición de un libro sobre los primeros 25 años de la Academia Rossiniana, una de las manifestaciones fundamentales del festival, y de la que el maestro ha sido el alma desde el comienzo.
El maestro Alberto Zedda ha sido el alma de la Academia Rossiniana
Rossini contagia una enorme ilusión, desde luego, pero el certamen de Pesaro está sustentado por un rigor aplastante en su atención musicológica a las ediciones críticas y por una responsable dedicación didáctica a las nuevas generaciones a través de la academia. La lista de cantantes y directores que han frecuentado sus cursos es realmente asombrosa. Por la academia pasó, por poner un ejemplo, la joven directora de Taiwan Yi-Chen Lin, este año al frente de L’occasione fa il ladro, reposición del delicioso montaje de Jean Pierre Ponnelle de la década de los ochenta. Su manera de plantear la obra fue tan ordenada como elegante.
Disparatada como pocas óperas de Rossini es L’italiana in Algeri. Disparatada fue asimismo la dirección escénica de Davide Livermore, quien tras un comienzo prometedor en su mezcla de cine, divertida publicidad de época y cómic sumió al espectador en un movimiento colectivo fatigoso. Salió airoso de su debut en Pesaro con esta ópera el director de orquesta español José Ramón Encinar, con un trabajo muy bien estructurado y atento a todo tipo de matices, sin caer en ningún momento en la arbitrariedad rítmica o en el despropósito argumental al pie de la letra. En el reparto destacó Alex Esposito, cumplió Yijie Shi y no llegó a la altura del pasado año en Matilde di Shabran Anna Goryachova. En cualquier caso Rossini resiste a todas las circunstancias, y contagia como nadie un sentimiento de alegría irresistible. "Melodía sencilla, ritmo claro", decía él. Qué lucidez.

Salvador Dalí sigue siendo ese showman mediático que también descubre la exposición en el Museo "Reina Sofía" de Madrid.

Furor en el cierre de la muestra de Dalí en el Reina Sofía

La muestra bate un récord en la historia de la pinacoteca

El número de visitas ya llega a las 700.000 a falta de que se den las cifras definitivas

Las puertas han cerrado a la 1 de la madrugada en el último viernes y sábado de la exposición

 Madrid 30 AGO 2013 - Diario "El País"
Cola ante las puertas del Reina Sofía por la retrospectiva de Dalí. / SAMUEL SÁNCHEZ

La furia del comienzo ha llegado hasta el final. Las colas andaban allá por mayo por la hora y media. Solo había pasado una semana desde que se inaugurara el 26 de abril la exposición del año en el Museo Reina Sofía, y ya la pinacoteca había decidido que era necesario ampliar el horario los viernes hasta las 11 de la noche para Dalí. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas. La paciencia de los asistentes para ver la retrospectiva se ha tenido que extender hasta a seis horas de hileras en las tres últimas semanas. A las puertas del museo ya había gente a las ocho de la mañana dispuesta a conseguir sus entradas por ocho euros, dos horas antes de que se abriera la taquilla. A un día de que finalice, la institución no espera que el número de visitas supere a las que tuvo el centro Georges Pompidou de París que, en un plazo de cuatro meses, rozó las 800.000. Pero las cifras que maneja la pinacoteca española no están nada mal y hablan a gritos delartista de Cadaqués como fenómeno del arte: son 700.000 las personas que han acudido a la cita hasta la fecha. Y subiendo hasta la clausura. Supone un récord en la historia de las exposiciones del centro.
Las dos últimas semanas se ha ampliado el horario hasta las 11 de la noche, hasta el pasado viernes y el sábado en que se dejó a los visitantes observar hasta la 1 de la madrugada obras como El gran masturbador, de las más de 200 piezas entre pinturas, esculturas o dibujos que ilustran el principio de su carrera, los trabajos escenográficos o su pasión por la ciencia y la tecnología ya en los sesenta. La organización de la exposición ha tenido que ir reajustando tanto tiempos como logística. Por ejemplo, cuenta una portavoz, los últimos cuatro días se permitía adquirir entradas para días siguientes. Las que se han vendido por Internet, y de las que aún no hay un número oficial, se agotaron hace una semana. Ya en los inicios, el equipo de Borja-Villel, director del centro, celebró reuniones de urgencia para decidir la gestión de las visitas. Pero, a diferencia de lo que hizo el Pompidou, el Reina Sofía no ha abierto finamente sus puertas por la noche durante los últimos días.
La asistencia ha superado las previsiones del Reina Sofía, que calcula que la media de visitantes ha sido de 6.500-7.000 por día. La institución, prosigue un portavoz, ha hecho todo lo posible por encauzar esta masiva afluencia, sobre todo en las últimas semanas, dentro de lo que se podía hacer de acuerdo con el aforo, que se garantizara una visita de calidad y por la misma seguridad de las obras que se exponen.
El perfil de los visitantes se divide al 50% entre turistas y españoles. No obstante, durante las tres últimas semanas que han marcado un nuevo pico “se han multiplicado los de procedencia nacional”, según la organización.
La exposición sobre Dalí ha buscado abrir la mirada sobre su obra, mostrando la manera en qué construyó como pensador su visión del mundo. Así, la idea era reflejar como el controvertido surrealista fue mucho más allá de la creación de un movimiento. Su juventud en la Residencia de Estudiantes, la faceta mística y nuclear… En todo caso,Salvador Dalí sigue siendo ese showman mediático que también descubre la exposición.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Entrevista al Dr. Rafael Muci-Mendoza, hermano de Aziz, actual PRESIDENTE DE LA ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA

ENTREVISTA RAFAEL MUCI, PRESIDENTE DE LA ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA

"La gente se muere de mengua en los hospitales venezolanos"

"Allí lo que hay es un gran desprecio por los enfermos , mientras los médicos hemos sido degradados" "Los médicos comunitarios que llegaron al Vargas no sabían elaborar una historia médica"

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Rafael Muci encuentra en la politización de la salud el origen de una crisis asistencial que "ha llegado a un terrible punto de degeneración" OSWER DIAZ MIRELES
ROBERTO GIUSTI |  EL UNIVERSAL
domingo 1 de septiembre de 2013  
¿Qué va a hacer usted ahora? , cuenta Rafael Muci que le preguntó uno de sus profesores luego de obtener el título de médico. "Pues, voy a quedarme en el Hospital (Vargas) toda la vida". El joven cumplió su deseo, pero tomó la previsión de dedicarse, en paralelo, a la medicina privada. Hoy en día, ya jubilado y después de 47 años de labor docente, su sueldo de profesor titular jubilado alcanza a los 672 bolívares mensuales.

"El Hospital Vargas ha sido mi vida", advierte, pero reconoce que la medicina privada le permitió que esa vida no fuera de estrechez. 

-Chávez concebía la medicina como un acto de amor. ¿Cree usted que en los hospitales públicos se trata a los paciente de esa forma?

-La medicina es un acto de amor, desde sus inicios estuvo animada por ese sentimiento y el médico debe expresarlo por los demás. Ahora, si llevamos esto a los hospitales, lo que encontramos es un gran desamor. Lo ha habido desde hace tiempo y ha ocurrido en la medida en que los médicos hemos sido degradados con el criterio de que somos unos comerciantes o unos asaltantes de camino, cuando realmente no es así.

-Tiene usted muchos años de servicio en el Hospital Vargas. ¿Cuándo y cómo operó ese desamor?

-Tengo 53 años allí, desde que era estudiante de medicina y allí hubo algo de romanticismo: el año en que me casé coincidió con mi entrada en la docencia (1965). Y yo quería pedir mi jubilación cuando cumplieran los 50 años de esos dos hechos.

-¿Que se lo impidió?

-Cuando los médicos comunitarios llegaron al hospital supe que estaba ante una situación intolerable. Entre otras razones porque no podía cohonestar, siendo docente, realidades como su muy baja preparación. No podía convivir con esa situación y para mí fue algo doloroso porque los alumnos de años inferiores siempre me decían: "doctor, usted me va a dar clases el año próximo" y yo no podía responderles. Sin embargo, los médicos comunitarios ya no están, al menos en la salas de medicina interna. No pudieron adaptarse y era lógico que así fuese porque resultaba imposible enseñar a alguien que no sabía elaborar una historia médica. Y eso ganando más del doble de lo que ganaban mis alumnos al graduarse y ya debidamente preparados. 

-¿Se están perdiendo vidas en manos de estos médicos?

-Tengo entendido que en el caso de (Iván) Simonovis hubo una confusión porque lo llevaron al (Hospital) Victorino Santaella con un cuadro febril y le diagnosticaron un problema respiratorio o una infección urinaria. Sólo que era una peritonitis. De manera que no me extraña que eso esté ocurriendo porque cómo puede diagnosticar alguien si no sabe hacer una historia clínica, herramienta principal del médico.

-Al margen de los médicos comunitarios integrales, ¿cómo están funcionando los hospitales públicos? 

-Yo hablaría por el Hospital Vargas, donde aún tengo una consulta de Neuro-Oftalmología. Muchos de esos pacientes van a Cirugía y ya se sabe que tendrán que esperar hasta tres meses, ocupando una cama y sin poderse ir porque pierden el cupo. Eso es terrible porque además de la espera, los familiares del paciente deben llevarle la comida, la ropa de cama y muchas veces los medicamentos, sin contar los exámenes (resonancia) que deben pagarlas. De manera que allí no hay nada de amor sino un gran desprecio por la persona. Desgraciadamente nosotros, los médicos, nos hemos hecho cómplices de esa situación porque no nos queda otro camino sino seguir. Lo otro sería irnos y dejarle eso al Gobierno a ver cómo lo arregla.

-¿No es una lucha inútil?

-Hasta cierto punto sí. Hemos llegado a un punto terrible de degeneración. El desayuno, por ejemplo, ya no se sirve a los paciente en hospitales como el de los Magallanes de Catia. Y mientras eso ocurre, le seguimos regalando a Cuba todo el petróleo que necesita. Los médicos tenemos el privilegio de experimentar la miseria humana en todos los estratos sociales. La vemos en el paciente pobre (el pata en el suelo, como se les decía antes) y en el banquero. Todos nos vamos a morir, pero a aquellos les sucederá más rápido porque a éstos nosotros le prolongamos la vida, quizás inútilmente.

-Por lo que usted dice, ¿no hay gente que se muere de mengua?

-No le quepa la menor duda. Uno dice que mueren de mengua porque ¿quiénes son los habitués en los hospitales? Tuberculosos, enfermos de sida y de cáncer en los estadios más avanzados. Gangrena diabética, que no debería ser si el paciente estuviera controlado. Todo lo han ido destruyendo. Las vacunas son otro ejemplo. Hasta el año pasado no se sabía cómo estaban vacunando, de dónde vienen las vacunas o si se conserva la cadena en frío. Además, muchas se perdieron y no se sabe quién se las llevó.

-Durante la gestión de la ministra Sader se hizo una inversión mil millonaria en hospitales. Ahora se anuncia una inyección de 900 millones de bolívares por parte de un estado mayor.

-Se anuncia micromisiones y mi amigo el doctor José Félix Oletta habla de "microresultados" porque no van al fondo del asunto. Ahora, en el Hospital Vargas se inició una famosa remodelación que ya lleva siete años. Todo ese dinero se lo robaron y a los nuevos equipos no se les da mantenimiento porque la compra se hizo a través de Cuba, luego de escoger, probablemente, lo peor y sin ninguna garantía.

-Nicolás Maduro ha anunciado intervenciones de centros hospitalarios.

-Si yo, presidente, soy el padre y los ministros mis hijos, el responsable soy yo. Aquí al principio los ministros eran militares, luego vino una médico militar (la doctora Sader) y ahora tenemos a la doctora Iturria, quien es una profesional valiosa, pero ya se sabe que la manzana podrida echa a perder a las que se encuentran sanas. Apenas llegan al cargo los invade la prepotencia y no permiten que nadie les diga nada.

-¿Obedece esta crisis al hecho de que el Estado, per se, es incapaz de prestar un servicio de salud digno o que este Gobierno resulta especialmente inepto?

-La incapacidad total es evidente. Pero en el origen del mal está la politización de la salud. Antes los directores de los hospitales estaba formados para acometer esa tarea tan compleja. Pero aquí, como se tiene una visión tan elemental, yo diría, incluso, marginal, se ha llegado al terrible punto en el cual nos encontramos.

-Ese desprecio por la vida del ser humano, obedece, ¿a una intención manifiesta o, en este caso, también, a la incapacidad?

-Hay mucho de incapacidad, pero todo lo que ha pasado en Venezuela obedece a una intención manifiesta. Un ejemplo es el del hampa descontrolada. Aquí nada ocurre por azar. Los primeros médicos cubanos llegaron con la tragedia de Vargas porque allí están preparados para asumir cualquier catástrofe en cualquier país como cabeza de playa para su intervención. Estamos ante el intento por doblegar al ciudadanos, humillarlo y arrodillarlo para disponer del poder total.

-Cuando la democracia representativa, ¿no funcionaban mal los hospitales?

-Funcionaban menos mal que ahora. Pero se fue politizando la salud y llegó el momento en que ningún Gobierno continuaba el plan que había aplicado su antecesor. Cuando me inicié en la medicina el Vargas era una referencia nacional, venían pacientes de todo el país. Ahí se formaban las grandes escuelas de clínica médica y de cirugía. Eso fue cambiando con el tiempo, no hubo continuidad y con la politiquería se inició el deterioro de los servicios de salud. Los hospitales públicos se convirtieron en depósitos de enfermos con problemas médicos y quirúrgicos no resueltos, en morideros de gente, todo a un costo impresionante.

-¡Cuál sería la solución: un sistema nacional de salud pública o la privatización de la medicina?

-Es que ya está privatizada. Cuando usted va al hospital, no le dan los alimentos, ni las medicinas y usted debe pagar los exámenes, ¿cómo se llama eso?

-La diferencia está en que la medicina privada formal funciona. Y ese tipo de medicina privada, en los hospitales públicos, no.

-En otros países el Gobierno no se encarga de la salud sino que hay entes privadas que dan la respuesta . Así funciona en Colombia. Yo sí creo que desgraciadamente tendremos que hacer algo así. Gente que conozca la medicina y pueda llevar adelante lo que otros no han sabido hacer.

EL MÉDICO ES LA MEDICINA

EL UNIVERSAL
domingo 1 de septiembre de 2013  12:00 AM
"Yo de este país no me voy. Primero porque la medicina que viví en los EE.UU, el sitio donde tuve parte de mi formación, es tremendamente inhumano. Entonces, yo prefiero que me vea un médico comunitario y me despache en 72 horas, que ir a pasar trabajo en otros países donde la medicina resulta tan costosa".

-En Europa funciona la medicina pública.

-Ya lo se. Pero no se crea que en España las cosas son fáciles según me dicen mis alumnos. Ahora, el desenlace yo no lo voy a ver porque ya estoy en lista de espera. Pero resulta muy doloroso porque en Venezuela llegamos a tener una medicina de alta calidad. Los alumnos que acaban de salir de la universidad, digamos, hace tres años, ya tienen puestos asegurados en el exterior y están luciéndose porque aquí la formación siempre fue superior. También se trabajaba con mucha mística y eso también se ha acabado.

-La salida, inaccesible para muchos, han sido las clínicas privadas.

-Yo siempre me quejaba cuando mis compañeros se iban del hospital porque acude mucha gente por la cual uno debe hacer todo lo que pueda. No se cura el cáncer con una curita, pero uno debe estar ahí. 

-Los médicos del pasado, hasta hace quizás algo más de un siglo, "morían" con sus pacientes a pesar de no tener una cura a la mano.

-No sólo eso. Para 1945, en la farmacopea británica, un elevadísimo porcentaje de medicamentos eran placebos, sin ningún efecto terapéutico. Entonces, parafraseando a un médico psiquiatra inglés, yo le digo a mis alumnos que la primera medicina que prescribe un médico es él mismo. Toda la vida los médicos hemos curado por presencia, aunque cada día la medicina se hace más compleja. Pero uno termina por llevarse a la casa los padecimientos de los pacientes. Es inevitable.

Aunque su bicentenario se cumplió en mayo, parece que es en estos días, mientras se celebra el Festival de Bayreuth, cuando resulta más justificado referirse a Richard Wagner, personaje cuya dimensión artística (y política) ha venido a enriquecerse con dos libros que reúnen algunos textos muy poco conocidos y una colección de cartas que permanecía inédita en castellano.

El Carabobeño 01 septiembre 2013

El legado artístico de Richard Wagner promete un destino mejor para la dignidad humana

 José Ramón Martín Largo
Aunque su bicentenario se cumplió en mayo, parece que es en estos días, mientras se celebra el Festival de Bayreuth, cuando resulta más justificado referirse a Richard Wagner, personaje cuya dimensión artística (y política) ha venido a enriquecerse con dos libros que reúnen algunos textos muy poco conocidos y una colección de cartas que permanecía inédita en castellano. 
Dichos textos abarcan dos períodos sin relación aparente entre sí, lo que no impide que acaben por formar un todo coherente que nos permite acercarnos, por una parte, al Wagner casi juvenil que participó en los movimientos revolucionarios que recorrieron Europa entre 1848 y 1849, y por otra al artista ya consagrado que escribe dos décadas más tarde acerca de su relación con Luis II de Baviera, aquel rey “virginal y hamletiano” que hizo posible, tras el fracaso de la revolución, que los principios estéticos de Wagner llegaran a consumarse en la manera en que éste soñaba ya desde su juventud. 
Los textos políticos que Wagner escribió en París están redactados, en el exilio y “en caliente”, y de hecho pueden considerarse como panfletos en los que el autor pretendió contribuir a un movimiento que, tras los reveses sufridos, algunos todavía consideraban vivo, no sólo en Dresde. Estos le sirvieron para manifestar los ideales de una revolución artística que debía ser pareja a la política y social. Dichos ideales ya bullían en su mente desde hacía años, y los acontecimientos vividos en Dresde no sirvieron sino para madurarlos.  (...) 
Al hilo de todo ello, Wagner hace un reflexión acerca del papel del arte como producto social en tiempo de revolución, como instrumento fecundador y liberador. Para él el modelo del arte es el de la Antigüedad griega, en especial el drama, escenificación que es a la vez una ceremonia, que al reunir todas las artes se transfigura en “obra de arte total” y que posee una entidad comunitaria, al margen de todo interés económico. Pues el arte sólo puede ser colectivo, expresión de las aspiraciones, las habilidades y el talento de todo un pueblo. Es al perder el arte este valor comunitario cuando entra en decadencia y se mercantiliza, convirtiéndose en lujo privativo de una élite. (...) 
Luis II de Baviera tenía dieciocho años cuando subió al trono. Como heredero de la corona, había recibido una severa educación a la que algunos de sus biógrafos atribuyen sus “excentricidades” de adulto. Durante su reinado tuvo relaciones con el caballerizo de la casa real y con un actor húngaro, y parece que sus sentimientos hacia Wagner excedían a lo que corrientemente se entiende como una admiración artística.(...) caballo, la naturaleza y la música. 
El joven rey requirió a Wagner en Munich, pagó sus deudas y facilitó el estreno de sus óperas. Allí Wagner inició su relación con Cósima von Bülow, hija de Liszt y esposa del director que estrenó Tristán e Isolda. Con ella tuvo Wagner tres hijos antes de que su marido le concediera el divorcio. El escándalo consiguiente causó nuevos problemas al rey, a quien se le exigió que alejara a su protegido de la corte. A estos años prodigiosos, en lo vital y lo musical, pertenecen las cartas dirigidas por Wagner a diversos destinatarios y que han sido publicadas ahora en castellano.(...) 
Los artículos y las cartas de Wagner son testimonio de un lugar, una época y una corriente de ideas (filosófica, política y moral) que tuvo una fuerza avasalladora y a la que nosotros, por costumbre, llamamos Romanticismo.(...) 
 En Alemania, esta corriente tuvo un sesgo abiertamente revolucionario que puso radicalmente en cuestión los valores de la industria, el mercantilismo y la productividad, en los que los románticos vieron con lucidez nuevas formas de enajenación del individuo, formas que quisieron combatir, como escribió Wagner, “con el amor al arte”. Éste, pese al fracaso de la revolución, acabó materializándose por otros medios, aunque el elitista Festival de Bayreuth que se celebra estos días haya acabado convirtiéndose (como sucede con muchas grandes ideas) en la antítesis de lo que Wagner proyectó en su juventud. Hoy nos queda el legado de su obra, musical y literaria, como promesa de un destino mejor para la dignidad humana. 
José Ramón Martín Largo - laRepúblicaCultural.es